sábado, 20 de diciembre de 2014

Manual del buen neurótico

1. Olvida las cosas buenas aunque las fotografíes, las anotes o te las repitan.

2. Recuerda sólo las cosas malas y hazlas crecer a medida que pasa el tiempo.

3. Perdona a quien te ofende, pero espera la siguiente ofensa.

4. Complícate la vida con miles de detalles. Mientras más detalles incluya, más probable se hace el error.

5. No esperes nada bueno. Y cuando algo bueno llegue, búscale el lado malo y desilusiónate.

6. Odia lo bueno porque probablemente se vaya.

7. Odia lo malo porque probablemente se quede.

8. Si alguna persona te quiere, maltrátala hasta que te maltrate y en ese momento cúlpala de no quererte.

9. Sé cruel muchas veces con quien fue cruel contigo aunque sea una sola vez.

10. Busca gente feliz con la cual contrastar.

11. Finge recuperarte de esta mala carga, anuncia tu resurrección, avisa que te estás recargando, regenerando, transformando. Súmalo al yoga o el budismo y te creerán. Apenas te crean, contrataca.

12. Escribe lista como estas, memorízalas y compártelas. Más conciencia -diga lo que diga el Buda- es más neurosis.

13. Repítase a gusto, varias veces al día.

Gran Dios No

La Ociosidad es tu Dios. Flojera, Dejadez, sus nombres cambian con cada cultura pero el Dios es el mismo. Por él sacrificas tu carrera y tus hijos. Tus grandes logros y los momentos más divertidos de tu vida nunca se dieron porque los hiciste arder en la hoguera como tributo a tu Dios, ese que no duerme para obligarte a dormir a ti. 
Hay dos maneras de rendirle tu vida: dejando de hacer todo lo que debes hacer o cambiando las dos o tres cosas importantes de tu existencia por un millar de pequeñas tonterías. Tu Dios te pide dejar las cosas incompletas, quitarle importancia a los pendientes, hacer promesas que nunca cumplirás. Su adoración te vuelve filósofo: en vez de decir “ordenaré mi escritorio porque es un caos” dices “es bueno tener todo a mano y que las cosas se interconecten” o en vez de “mi casa huele a perro y está llena de pelos” filosofas y dices “un animal debe ser percibido porque así la convivencia nos demuestra nuestra propia animalidad”, etc. 
También te vuelve defensor de grandes tradiciones y valores: no barro porque de noche no se barre, no taladro porque la bulla ofende a los vecinos, no me peino porque así defiendo la libertad. 
Tu Dios exige plegarias que tú le repites siempre que puedes: mejor mañana, eso queda muy lejos, por qué me voy a apurar, le voy a decir a alguien que lo haga por mí… Y cuando te oímos decirlas te vemos ganado por su influencia destructiva, te tenemos pena, te sentimos perdido para siempre como a un zombie, como a un adicto irrecuperable y locuaz que repite sonriendo “estoy más sano que nunca”.
Ese Dios puede morir. Cuando desprecias todo lo que te distrae y te pones a hacer lo que debes, muere. Cuando decides concentrarte en algo no cinco minutos sino cinco horas, muere. Cuando abarcas todas las tareas que la vida te ha dado y no solamente las fáciles o las inmediatas, muere. Cuando controlas tus progresos. Cuando haces lo importante. Cuando te dedicas.
Mátalo todos los días.
Mátalo todas las veces que puedas y resucitarás.

martes, 15 de julio de 2014

Un poema de William Butler Yeats

 Navegando hacia Bizancio 

 I 
 Éste no es un país para los viejos. Jóvenes 
 unos en brazos de otros, posados pájaros, 
 —esas generaciones por morir— en su canto: 
 y las cascadas del salmón, los poblados 
 mares de la caballa, pescados, carne o ave, 
 loan todo el verano el engendramiento, 
 lo que nace o que muere. Prisioneros 
 de esta música sensual y negligente, 
 los monumentos sin edad del intelecto. 

II 
 Un viejo es un menospreciado, camisa 
 colgada de un palo, salvo que el alma 
 cante, marcando con las manos 
 el compás, más alto a medida 
 que sea más andrajoso su vestido mortal. 
 Y como no hay escuela de canto 
 que no estudie las glorias de su propia 
 magnificencia, navego el mar y vengo 
 hasta la ciudad santa de Bizancio. 

 III 
 Sabios de pie frente al fuego de Dios 
 como en los dorados mosaicos, 
 vengan desde el sagrado fuego, aleteen 
 en la espiral, y sean los maestros 
 cantores de mi alma. Consuman 
 todo mi corazón. Enfermo de deseos, 
 atado al animal que ha de morir, 
 no sabe lo que es; absórbanme 
 de la eternidad en el artificio. 

 IV 
 Ya fuera de lo físico, no tomaré 
 forma de cuerpo en nada de lo que hay, 
 salvo en la que el herrero griego 
 hace golpeando y esmaltando el oro, 
 para tener despierto al Emperador. 
 Salvo también que me ponga a cantar 
 en una rama de oro a los señores 
 y damas de Bizancio, del pasado, 
 de lo que pasa y de lo que vendrá. 


 William Butler Yeats 
(Dublín, 1865 - Roquebrune, 1939) 
 De “Poemas completos”. Alción Editora. Córdoba, 2011 
Traducción de Eduardo D’Anna.

Aquí el original en inglés y otros poemas de Yeats.

domingo, 29 de junio de 2014

Crímenes y pecados



"Todos nos enfrentamos en nuestras vidas con decisiones desesperantes, elecciones morales. Algunas son a gran escala. La mayoría de ellas son inferiores, pero nos definimos según las elecciones que tomamos. En verdad, somos la suma total de nuestras elecciones. Los eventos se desarrollan tan impredeciblemente, tan injustamente, que la alegría humana no parece haber sido incluida en el diseño de la creación. Solo somos nosotros con nuestra capacidad de amar los que le damos sentido al universo indiferente. Y sin embargo, la mayoría de los seres humanos parece tener la habilidad de seguir intentando, e incluso de encontrar la felicidad en las cosas sencillas, como su familia o su trabajo, y en la esperanza de que las futuras generaciones puedan comprenderlo mejor"


Final de Crimes and Misdemeanors de Woody Allen.

miércoles, 18 de junio de 2014

Los otros diez mandamientos


1. No estés absolutamente seguro de nada.
2. No creas conveniente actuar ocultando pruebas, pues las pruebas terminan por salir a la luz.
3. Nunca intentes oponerte al raciocinio, pues seguramente lo conseguirás.
4. Cuando encuentres oposición, aunque provenga de tu esposo o de tus hijos, trata de superarla por medio de la razón y no de la autoridad, pues una victoria que dependa de la autoridad es irreal e ilusoria.
5. No respetes la autoridad de los demás, pues siempre se encuentran autoridades enfrentadas.
6. No utilices la fuerza para suprimir las ideas que crees perniciosas, pues si lo haces, ellas te suprimirán a ti.
7. No temas ser extravagante en tus ideas, pues todas la ideas ahora aceptadas fueron en su día extravagantes.
8. Disfruta más con la discrepancia inteligente que con la conformidad pasiva, pues si valoras la inteligencia como debieras, aquélla significa un acuerdo más profundo que ésta.
9. Muéstrate escrupuloso en la verdad, aunque la verdad sea incómoda, pues más incómoda es cuando tratas de ocultarla.
10. No sientas envidia de la felicidad de los que viven en el paraíso de los necios, pues solo un necio puede pensar que eso es la felicidad.
Bertrand Russell. 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Los críticos



"La vida de un crítico es fácil en muchos aspectos. Arriesgamos poco y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio. 
Preferimos las críticas negativas, que son divertidas de leer y de escribir. Pero la triste verdad que debemos afrontar es que en el gran orden de las cosas, cualquier bocado de basura tiene más significado que el de nuestras críticas, todas juntas. Pero a veces el crítico sí se arriesga cuando descubre y defiende algo nuevo. Porque el mundo suele ser cruel con el nuevo talento y las nuevas creaciones, y lo nuevo necesita amigos.
Anoche experimenté algo nuevo, una extraordinaria cena de una fuente singular e inesperada. Decir solamente que la comida y su creador han desafiado mis prejuicios sobre la buena cocina sería subestimar la realidad, pues me han tocado en lo más profundo.
En el pasado jamás oculté mi desprecio por el famoso lema del chef Gusteau “Cualquiera puede cocinar” pero al fin me doy cuenta de lo que en realidad quiso decir: No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede provenir de cualquier parte.
Es difícil imaginar un origen más humilde que el del genio que ahora cocina en el restaurante Gusteau's, quien, en la opinión de este crítico, es nada menos que el mejor chef de Francia. Pronto volveré a Gusteau's con hambre de más".


(Nota final del crítico gastronómico Anton Ego, de la película Ratatouille).

viernes, 15 de noviembre de 2013

De aquí al Nirvana


Para Boddah: 

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no seria justo ni para vosotros ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. 
Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente. 

Paz, amor y comprensión. 

Kurt Cobain 

Frances y Courtney, estaré en vuestro altar. 

Por favor Courtney, sigue adelante, por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero. ¡Los quiero! 


Traducción de la nota de Kurt Cobain, previa a su suicidio el 5 de abril de 1994.

lunes, 14 de octubre de 2013



Declara en La Vanguardia Christian Flèche:

El cuerpo es nuestra herramienta de curación?
 Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.

Bueno, cada uno es cada cual...
 Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?
 Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos... Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

¿Nace el conflicto?
 Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

Póngame otro ejemplo.
 Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Pero tener prisa es psicológico.
 Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

¿Y provoca un síntoma?
 Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

Dígame.
 El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?
 Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

¿Y es irreversible?
 Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. "¿Desde cuándo?", le pregunté. "La primera vez estabas sola con mis hijos" "Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?" "Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada". Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.
Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños... todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?
 No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?
 Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?
 No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: "No me respetan y me dejan de lado". Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización...

¿Lo adecuado para estar sano?
 Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine... Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

La ira y la violencia se expresan a sus anchas.
 Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: "Lo que tengo es miedo", su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.



lunes, 30 de setiembre de 2013

Carta de F. Scott Fitzgerald


La Paix, Rodgers’ Forge
Towson, Maryland
8 agosto, 1933
Querida:
Me siento muy orgulloso de que cumplas con tus obligaciones. ¿Me puedes dar un poco más de detalles acerca de tus lecturas en francés? Me da gusto que te encuentres feliz pero nunca he creído mucho en la felicidad. Nunca creí tampoco en la miseria. Esas son cosas que ves en el escenario o en la pantalla o en las páginas impresas, no suceden realmente en la vida.
En lo único que creo en la vida es en las recompensas por la virtud (de acuerdo con tus talentos) y los castigos por no cumplir con tu deber, que son doblemente costosos. Si hay tal volumen en la librería del campamento, pregunta a la Sra. Tyson que te deje buscar un soneto de Shakespeare que contiene las líneas: “Lilies that fester smell far worse than weeds”. [Los lirios que se pudren huelen mucho peor que las hierbas]
Pienso en ti, y siempre con cariño, pero voy a tomar al gato blanco y le voy a dar nalgadas fuertes,seis veces por cada vez que seas impertinente. ¿Reaccionas a eso?…
Tontamente, concluyo. Cosas de qué preocuparte:
Preocúpate por el valor
Preocúpate por la limpieza
Preocúpate por la eficiencia
Preocúpate por la equitación
Preocúpate por …

Cosas para no preocuparse: 
No te preocupes por la opinión popular
No te preocupes por las muñecas
No te preocupes por el pasado
No te preocupes por el futuro
No te preocupes por crecer
No te preocupes porque alguien te aventaje
No te preocupes por el triunfo
No te preocupes por el fracaso a menos que sea tu propia culpa
No te preocupes por los mosquitos
No te preocupes por las moscas
No te preocupes por los insectos en general
No te preocupes por los padres
No te preocupes por los niños
No te preocupes por las decepciones
No te preocupes por los placeres
No te preocupes por las satisfacciones

Cosas qué pensar
¿Qué estoy buscando realmente?
¿Qué tan buena soy en comparación con mis contemporáneos en cuanto a…?
(a) erudición,
(b) ¿realmente entiendo a las personas y soy capaz de llevarme bien con ellas?
(c) ¿estoy tratando de hacer de mi cuerpo un instrumento útil o lo estoy desperdiciando?

Con el amor más cariñoso
Papá

Dirigida a su hija Frances, de 11 años.

lunes, 16 de setiembre de 2013

Esto es


La confianza para crear y dejar crear, siempre sonriendo, sin preocupaciones.
La elegancia en el aspecto y en las palabras, en lo exterior como en las ideas.
El respeto por los demás como primer paso para obtener lo mejor de ellos y de ti.
La inteligencia para resolver y para llevar las demás inteligencias a su mejor nivel posible.
El miedo como punto de partida, para abandonarlo antes de lanzarse a la acción.
La empatía. La visión de futuro. La hermosura de lo práctico y la utilidad de lo bello.
Lo que sale de tus manos y de tu centro de luz.
Tu capacidad de reconocer que esto es para ti.

martes, 27 de agosto de 2013

Lo grande es ir con Pan Am...


Encontré un jingle que oí cuando era niño y me gustó la letra en inglés, de la que acá los publicistas solo tomaron la última frase. 1960 y tantos. Tanto por oír.


Leave the phone off the hook 
Teach the cat how to cook
Be a man, not a mouse 
Sell your car, rent your house
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.

Let the golf, take its course 
Let the car, get a horse
Leave the house up a tree 
Lock the door, lose the key!
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.
Pan Am/Makes the going great... 
Pan Am/Makes the going great...

Leave the mail in a box 
Tie the hands of the clocks
Hang your tears out to dry 
Leave your house on the fly
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.

Let the smoke blow its stack 
Leave the smog and the flack
Turn the rain into shine 
Head for cloud Number nine
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.

Pan Am/Makes the going great... 
Pan Am/Makes the going great...

lunes, 22 de julio de 2013

Con K., sobre la fotografía.

En la primavera de 1921 se instalaron en Praga dos máquinas fotográficas automáticas recientemente inventadas en el extranjero que reproducían seis o diez o más exposiciones de la misma persona en la misma placa. Cuando le llevé a Kafka una serie semejante de fotografías le dije de buen humor:
-Por un par de coronas uno puede hacerse fotografiar desde todos los ángulos. Este aparato es un Conócete a ti mismo mecánico.
-Un desconócete a ti mismo, querrás decir -dijo Kafka.
-¿A qué se refiere? -protesté-. ¡La cámara no miente!
-¿Quién se lo dijo? -Kafka ladeó la cabeza-. La fotografía concentra nuestra mirada en la superficie. Por esa razón enturbia la vida oculta que trasluce a través de los contornos de las cosas como un juego de luces y sombras. Eso no se puede captar siquiera con las lentes más penetrantes. Hay que buscarlo a tientas con el sentimiento. [...] Esa cámara automática no multiplica los ojos de los hombres, sino que se limita a brindar una versión fantásticamente simplificada de una mirada de mosca. (Tomado de Conversaciones con Kafka, de Gustav Janouch)

En la foto Josef Sudek, que después de perder un brazo -a los 21- en la Primera Guerra Mundial, siguió su carrera de fotógrafo hasta su muerte a los 80 años.

viernes, 28 de junio de 2013

Negro Herald





Experimento: le pedí al Google Translate que traduzca Los Heraldos Negros de César Vallejo del español al italiano, luego que ese texto lo pase al inglés, después al finlandés, luego este texto al francés, al portugués y finalmente de nuevo al español, y esto quedó. Se van a reír. Es un éxito en Facebook, donde cualquier cosa es un éxito. Mi alto ego imagina una placa donde aparezco como creador de la poesía que no se escribe y solo se pega en la web para que la reescriba un robot. No sé si es mérito pero da risa, aunque alguien ya debe haberlo hecho. Lean a Vallejo y sus Heraldo Negros en versión google:


NEGRO HERALD

Sopla en la vida, tan fuertes ... No lo sé!
Disparos al parecer de Dios, como si ante ellos,
ver todo momento
está incrustado en el alma ... No lo sé!

Son pocos, pero son ... Se abren surcos oscuros
el pie duro y fuerte columna.
Tal vez son los Colts Atilas bárbaros;
Plaga o envíenos heraldos.

Son profundos en los Cristos de lluvia del alma
De alguna fe adorable blasfemado por el destino.
Estos ataques sangrientos son crepitar
un poco la puerta del horno de pan volverá a nosotros.

Y el hombre ... Malo ... Bad! Pone los ojos,
por encima del hombro al golpear la llama;
loco otra vez, y todos los ojos estaban viviendo en
así como la piscina de la culpa en sus ojos.

Sopla en la vida, tan fuertes ... No lo sé!


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Actualización: el mismo experimento con el Soneto 126 de Lope de Vega. Traducido al inglés, luego al alemán, luego al checo, al portugués, al francés y de vuelta al español. 



Desmayos, negrita, enojado,
grueso y delgado, el Partido Liberal,
muerte animado, muerto, vivo,
Leal, traidor, cobarde y valiente;

A pesar de que no va a venir al centro y el otro
ser feliz, triste,
humilde, orgulloso,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

Eliminar la decepción
Soft drink alcohol veneno
olvidar el bien, amar el daño;

creen que el cielo es el infierno
Dar la vida y el alma decepcionante
Es un amor que no conoce la experiencia.


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Actualización: el mismo experimento aplicado a la Rima LIII de Becquer, la de las oscuras golondrinas. Traducido al inglés, luego al alemán, luego al checo, al portugués, al francés y de vuelta al español. 


Rima LIII
Purple Martins regreso
el balcón sus nidos a colgar,
y de nuevo con las alas de sus cristales
jugar a llamar.
Pero, ¿quién quiere prescindir
su belleza y mi palabra
aquellos que han aprendido nuestros nombres ...
Esta ... Otra vez no!
Madreselva Volver densa
paredes de escalada,
y de nuevo en la noche más hermosa
abrir sus flores.
Pero la rosa
parecía sacudir las gotas
y las lágrimas cayeron como el día ...
Esta ... Otra vez no!
El nuevo amor de sus oídos
Sus palabras encendieron;
el corazón de los sueños
tal vez despertará.
Pero en silencio y absorto y de rodillas
Adorado en el altar,
el mismo niño que Te amo ...

Bueno ... ¡No quiero!

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Actualización: el mismo experimento aplicado al tango Yira, Yira de Santos Discépolo: catalán, francés, checo, alemán, italiano, portugués y de nuevo español:

Cuando la oportunidad de Grela,
Fayando y Fayando
Vamos Pará;
incluso si está de viaje,
desesperao sin rumbo;
no tienen fe
ayer o hierba
Secar al sol;
Cielo cuando tamangos
Maneje búsqueda
Morfar jo ...
La indiferencia del mundo
¿Quién es sordo y mudo
Fieltro últimamente.

Verá todas las mentiras,
Usted verá que no es amor
el mundo no importa ...
¡Yira! ... ¡Yira! ...
Aunque la vida
pero una mala mordida,
No hay que esperar para ayudar siempre
o de las manos o de amistad.

Cuando las pilas estén secas
todos los anillos
Puede apretas,
¿Buscas un seguro hermanos
abrazao morir ...
Si deja de tirar
RCA
como yo lo hago.
Si muchos de su partido
ropa Probado
que deja ...
Recuerdo otario
cansados ​​de un día

¡Astuto!

sábado, 15 de junio de 2013

Por el día del padre.



"--¡A propósito! --interrumpió el muñeco--. Todavía me falta algo para poder ir a la escuela: me falta lo más necesario.
--¿Qué es? 
--Me falta una cartilla. 
--Tienes razón. Pero, ¿de dónde la sacamos? 
--Pues sencillamente: se va a una librería y se compra. 
--¿Y el dinero? 
--Yo no lo tengo. 
--Ni yo tampoco --dijo el buen viejo con tristeza.

Y aunque Pinocho era un muchacho de natural muy alegre, se puso también triste; porque cuando la miseria es grande y verdadera, hasta los mismos niños la comprenden y la sienten.

--¡Paciencia! --gritó Gepeto al cabo de un rato, poniéndose en pie; y tomando su vieja chaqueta, llena de remiendos y zurcidos, salió rápidamente de la casa.

Poco tardó en volver, trayendo en la mano la cartilla para su hijito; pero ya no tenía chaqueta. Venía en mangas de camisa, aunque estaba nevando. 

--¿Y la chaqueta, papá?
--¡La he vendido!
--¿Por qué?
--¡Porque me daba calor!

Pinocho comprendió lo que había sucedido, y conmovido y con los ojos llenos de lágrimas, se abrazó al cuello de Gepeto y empezó a darle besos, muchos besos".

Pinocho, de Carlo Collodi. Final del capítulo VIII. 

Dibujos de Carlo Chiostri.