jueves, 19 de diciembre de 2013

Los críticos



"La vida de un crítico es fácil en muchos aspectos. Arriesgamos poco y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio. 
Preferimos las críticas negativas, que son divertidas de leer y de escribir. Pero la triste verdad que debemos afrontar es que en el gran orden de las cosas, cualquier bocado de basura tiene más significado que el de nuestras críticas, todas juntas. Pero a veces el crítico sí se arriesga cuando descubre y defiende algo nuevo. Porque el mundo suele ser cruel con el nuevo talento y las nuevas creaciones, y lo nuevo necesita amigos.
Anoche experimenté algo nuevo, una extraordinaria cena de una fuente singular e inesperada. Decir solamente que la comida y su creador han desafiado mis prejuicios sobre la buena cocina sería subestimar la realidad, pues me han tocado en lo más profundo.
En el pasado jamás oculté mi desprecio por el famoso lema del chef Gusteau “Cualquiera puede cocinar” pero al fin me doy cuenta de lo que en realidad quiso decir: No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede provenir de cualquier parte.
Es difícil imaginar un origen más humilde que el del genio que ahora cocina en el restaurante Gusteau's, quien, en la opinión de este crítico, es nada menos que el mejor chef de Francia. Pronto volveré a Gusteau's con hambre de más".


(Nota final del crítico gastronómico Anton Ego, de la película Ratatouille).

viernes, 15 de noviembre de 2013

De aquí al Nirvana


Para Boddah: 

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no seria justo ni para vosotros ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. 
Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente. 

Paz, amor y comprensión. 

Kurt Cobain 

Frances y Courtney, estaré en vuestro altar. 

Por favor Courtney, sigue adelante, por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero. ¡Los quiero! 


Traducción de la nota de Kurt Cobain, previa a su suicidio el 5 de abril de 1994.

lunes, 14 de octubre de 2013



Declara en La Vanguardia Christian Flèche:

El cuerpo es nuestra herramienta de curación?
 Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.

Bueno, cada uno es cada cual...
 Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?
 Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos... Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

¿Nace el conflicto?
 Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

Póngame otro ejemplo.
 Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Pero tener prisa es psicológico.
 Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

¿Y provoca un síntoma?
 Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

Dígame.
 El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?
 Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

¿Y es irreversible?
 Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. "¿Desde cuándo?", le pregunté. "La primera vez estabas sola con mis hijos" "Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?" "Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada". Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.
Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños... todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?
 No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?
 Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?
 No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: "No me respetan y me dejan de lado". Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización...

¿Lo adecuado para estar sano?
 Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine... Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

La ira y la violencia se expresan a sus anchas.
 Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: "Lo que tengo es miedo", su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.



lunes, 30 de septiembre de 2013

Carta de F. Scott Fitzgerald


La Paix, Rodgers’ Forge
Towson, Maryland
8 agosto, 1933
Querida:
Me siento muy orgulloso de que cumplas con tus obligaciones. ¿Me puedes dar un poco más de detalles acerca de tus lecturas en francés? Me da gusto que te encuentres feliz pero nunca he creído mucho en la felicidad. Nunca creí tampoco en la miseria. Esas son cosas que ves en el escenario o en la pantalla o en las páginas impresas, no suceden realmente en la vida.
En lo único que creo en la vida es en las recompensas por la virtud (de acuerdo con tus talentos) y los castigos por no cumplir con tu deber, que son doblemente costosos. Si hay tal volumen en la librería del campamento, pregunta a la Sra. Tyson que te deje buscar un soneto de Shakespeare que contiene las líneas: “Lilies that fester smell far worse than weeds”. [Los lirios que se pudren huelen mucho peor que las hierbas]
Pienso en ti, y siempre con cariño, pero voy a tomar al gato blanco y le voy a dar nalgadas fuertes,seis veces por cada vez que seas impertinente. ¿Reaccionas a eso?…
Tontamente, concluyo. Cosas de qué preocuparte:
Preocúpate por el valor
Preocúpate por la limpieza
Preocúpate por la eficiencia
Preocúpate por la equitación
Preocúpate por …

Cosas para no preocuparse: 
No te preocupes por la opinión popular
No te preocupes por las muñecas
No te preocupes por el pasado
No te preocupes por el futuro
No te preocupes por crecer
No te preocupes porque alguien te aventaje
No te preocupes por el triunfo
No te preocupes por el fracaso a menos que sea tu propia culpa
No te preocupes por los mosquitos
No te preocupes por las moscas
No te preocupes por los insectos en general
No te preocupes por los padres
No te preocupes por los niños
No te preocupes por las decepciones
No te preocupes por los placeres
No te preocupes por las satisfacciones

Cosas qué pensar
¿Qué estoy buscando realmente?
¿Qué tan buena soy en comparación con mis contemporáneos en cuanto a…?
(a) erudición,
(b) ¿realmente entiendo a las personas y soy capaz de llevarme bien con ellas?
(c) ¿estoy tratando de hacer de mi cuerpo un instrumento útil o lo estoy desperdiciando?

Con el amor más cariñoso
Papá

Dirigida a su hija Frances, de 11 años.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Esto es


La confianza para crear y dejar crear, siempre sonriendo, sin preocupaciones.
La elegancia en el aspecto y en las palabras, en lo exterior como en las ideas.
El respeto por los demás como primer paso para obtener lo mejor de ellos y de ti.
La inteligencia para resolver y para llevar las demás inteligencias a su mejor nivel posible.
El miedo como punto de partida, para abandonarlo antes de lanzarse a la acción.
La empatía. La visión de futuro. La hermosura de lo práctico y la utilidad de lo bello.
Lo que sale de tus manos y de tu centro de luz.
Tu capacidad de reconocer que esto es para ti.

martes, 27 de agosto de 2013

Lo grande es ir con Pan Am...


Encontré un jingle que oí cuando era niño y me gustó la letra en inglés, de la que acá los publicistas solo tomaron la última frase. 1960 y tantos. Tanto por oír.


Leave the phone off the hook 
Teach the cat how to cook
Be a man, not a mouse 
Sell your car, rent your house
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.

Let the golf, take its course 
Let the car, get a horse
Leave the house up a tree 
Lock the door, lose the key!
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.
Pan Am/Makes the going great... 
Pan Am/Makes the going great...

Leave the mail in a box 
Tie the hands of the clocks
Hang your tears out to dry 
Leave your house on the fly
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.

Let the smoke blow its stack 
Leave the smog and the flack
Turn the rain into shine 
Head for cloud Number nine
Get away, right away, like today
For once in a lifetime: Get into this world.

Pan Am/Makes the going great... 
Pan Am/Makes the going great...

lunes, 22 de julio de 2013

Con K., sobre la fotografía.

En la primavera de 1921 se instalaron en Praga dos máquinas fotográficas automáticas recientemente inventadas en el extranjero que reproducían seis o diez o más exposiciones de la misma persona en la misma placa. Cuando le llevé a Kafka una serie semejante de fotografías le dije de buen humor:
-Por un par de coronas uno puede hacerse fotografiar desde todos los ángulos. Este aparato es un Conócete a ti mismo mecánico.
-Un desconócete a ti mismo, querrás decir -dijo Kafka.
-¿A qué se refiere? -protesté-. ¡La cámara no miente!
-¿Quién se lo dijo? -Kafka ladeó la cabeza-. La fotografía concentra nuestra mirada en la superficie. Por esa razón enturbia la vida oculta que trasluce a través de los contornos de las cosas como un juego de luces y sombras. Eso no se puede captar siquiera con las lentes más penetrantes. Hay que buscarlo a tientas con el sentimiento. [...] Esa cámara automática no multiplica los ojos de los hombres, sino que se limita a brindar una versión fantásticamente simplificada de una mirada de mosca. (Tomado de Conversaciones con Kafka, de Gustav Janouch)

En la foto Josef Sudek, que después de perder un brazo -a los 21- en la Primera Guerra Mundial, siguió su carrera de fotógrafo hasta su muerte a los 80 años.

viernes, 28 de junio de 2013

Negro Herald





Experimento: le pedí al Google Translate que traduzca Los Heraldos Negros de César Vallejo del español al italiano, luego que ese texto lo pase al inglés, después al finlandés, luego este texto al francés, al portugués y finalmente de nuevo al español, y esto quedó. Se van a reír. Es un éxito en Facebook, donde cualquier cosa es un éxito. Mi alto ego imagina una placa donde aparezco como creador de la poesía que no se escribe y solo se pega en la web para que la reescriba un robot. No sé si es mérito pero da risa, aunque alguien ya debe haberlo hecho. Lean a Vallejo y sus Heraldo Negros en versión google:


NEGRO HERALD

Sopla en la vida, tan fuertes ... No lo sé!
Disparos al parecer de Dios, como si ante ellos,
ver todo momento
está incrustado en el alma ... No lo sé!

Son pocos, pero son ... Se abren surcos oscuros
el pie duro y fuerte columna.
Tal vez son los Colts Atilas bárbaros;
Plaga o envíenos heraldos.

Son profundos en los Cristos de lluvia del alma
De alguna fe adorable blasfemado por el destino.
Estos ataques sangrientos son crepitar
un poco la puerta del horno de pan volverá a nosotros.

Y el hombre ... Malo ... Bad! Pone los ojos,
por encima del hombro al golpear la llama;
loco otra vez, y todos los ojos estaban viviendo en
así como la piscina de la culpa en sus ojos.

Sopla en la vida, tan fuertes ... No lo sé!


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Actualización: el mismo experimento con el Soneto 126 de Lope de Vega. Traducido al inglés, luego al alemán, luego al checo, al portugués, al francés y de vuelta al español. 



Desmayos, negrita, enojado,
grueso y delgado, el Partido Liberal,
muerte animado, muerto, vivo,
Leal, traidor, cobarde y valiente;

A pesar de que no va a venir al centro y el otro
ser feliz, triste,
humilde, orgulloso,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

Eliminar la decepción
Soft drink alcohol veneno
olvidar el bien, amar el daño;

creen que el cielo es el infierno
Dar la vida y el alma decepcionante
Es un amor que no conoce la experiencia.


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Actualización: el mismo experimento aplicado a la Rima LIII de Becquer, la de las oscuras golondrinas. Traducido al inglés, luego al alemán, luego al checo, al portugués, al francés y de vuelta al español. 


Rima LIII
Purple Martins regreso
el balcón sus nidos a colgar,
y de nuevo con las alas de sus cristales
jugar a llamar.
Pero, ¿quién quiere prescindir
su belleza y mi palabra
aquellos que han aprendido nuestros nombres ...
Esta ... Otra vez no!
Madreselva Volver densa
paredes de escalada,
y de nuevo en la noche más hermosa
abrir sus flores.
Pero la rosa
parecía sacudir las gotas
y las lágrimas cayeron como el día ...
Esta ... Otra vez no!
El nuevo amor de sus oídos
Sus palabras encendieron;
el corazón de los sueños
tal vez despertará.
Pero en silencio y absorto y de rodillas
Adorado en el altar,
el mismo niño que Te amo ...

Bueno ... ¡No quiero!

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Actualización: el mismo experimento aplicado al tango Yira, Yira de Santos Discépolo: catalán, francés, checo, alemán, italiano, portugués y de nuevo español:

Cuando la oportunidad de Grela,
Fayando y Fayando
Vamos Pará;
incluso si está de viaje,
desesperao sin rumbo;
no tienen fe
ayer o hierba
Secar al sol;
Cielo cuando tamangos
Maneje búsqueda
Morfar jo ...
La indiferencia del mundo
¿Quién es sordo y mudo
Fieltro últimamente.

Verá todas las mentiras,
Usted verá que no es amor
el mundo no importa ...
¡Yira! ... ¡Yira! ...
Aunque la vida
pero una mala mordida,
No hay que esperar para ayudar siempre
o de las manos o de amistad.

Cuando las pilas estén secas
todos los anillos
Puede apretas,
¿Buscas un seguro hermanos
abrazao morir ...
Si deja de tirar
RCA
como yo lo hago.
Si muchos de su partido
ropa Probado
que deja ...
Recuerdo otario
cansados ​​de un día

¡Astuto!

sábado, 15 de junio de 2013

Por el día del padre.



"--¡A propósito! --interrumpió el muñeco--. Todavía me falta algo para poder ir a la escuela: me falta lo más necesario.
--¿Qué es? 
--Me falta una cartilla. 
--Tienes razón. Pero, ¿de dónde la sacamos? 
--Pues sencillamente: se va a una librería y se compra. 
--¿Y el dinero? 
--Yo no lo tengo. 
--Ni yo tampoco --dijo el buen viejo con tristeza.

Y aunque Pinocho era un muchacho de natural muy alegre, se puso también triste; porque cuando la miseria es grande y verdadera, hasta los mismos niños la comprenden y la sienten.

--¡Paciencia! --gritó Gepeto al cabo de un rato, poniéndose en pie; y tomando su vieja chaqueta, llena de remiendos y zurcidos, salió rápidamente de la casa.

Poco tardó en volver, trayendo en la mano la cartilla para su hijito; pero ya no tenía chaqueta. Venía en mangas de camisa, aunque estaba nevando. 

--¿Y la chaqueta, papá?
--¡La he vendido!
--¿Por qué?
--¡Porque me daba calor!

Pinocho comprendió lo que había sucedido, y conmovido y con los ojos llenos de lágrimas, se abrazó al cuello de Gepeto y empezó a darle besos, muchos besos".

Pinocho, de Carlo Collodi. Final del capítulo VIII. 

Dibujos de Carlo Chiostri.

martes, 14 de mayo de 2013

Un poema de Fernando Pessoa

POEMA EN LÍNEA RECTA

Nunca conocí a nadie a quien le hubiesen roto la cara.
Todos mis conocidos fueron campeones en todo.

Y yo, que fui ordinario, inmundo, vil,
un parásito descarado,
un tipo imperdonablemente sucio
al que tantas veces le faltó paciencia para bañarse;
yo que fui ridículo, absurdo,
que me llevé por delante las alfombras de la formalidad,
que fui grotesco, mezquino, sumiso y arrogante,
que recibí insultos sin abrir la boca
y que cuando la abrí fui más ridículo todavía;
yo que resulté cómico a las mucamas de hotel,
yo que sentí los guiños de los changadores,
yo que estafé, que pedí prestado y no devolví nunca,
que aparté el cuerpo cuando hubo que enfrentarse a puñetazos,
yo que sufrí la angustia de las pequeñas cosas ridículas,
me doy cuenta que no hay en este mundo otro como yo.

La gente que conozco y con quien hablo
nunca cayó en ridículo, nunca sufrió un insulto,
nunca fue sino príncipe -todos ellos príncipes- en la vida...

¡Ah, quién pudiera oír una voz humana
que confiese no un pecado sino una infamia;
que cuente no una violencia sino una cobardía!
Pero no, son todos la Maravilla si los escucho.
¿Es que no hay nadie en este ancho mundo capaz de confesar que una vez
fue vil?

¡Oh príncipes, mis hermanos!
¡Basta, estoy harto de semidioses!
¿Dónde está la gente de este mundo?
¿Así que en esta tierra sólo yo soy vil y me equivoco?
Admitirán que las mujeres no los amaron,
aceptarán que fueron traicionados -¡pero ridículos nunca!-
Y yo que fui ridículo sin haber sido traicionado,
¿cómo puedo dirigirme a mis superiores sin titubear?
Yo que fui vil, literalmente vil,
vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.

martes, 30 de abril de 2013

Cuándo escribir



¿Te asombra pensar que trabajo en una oficina? 
¿Crees que no se puede tener un empleo creativo mientras quieres ser escritor? 
¿Quieres saber a qué hora escribo?
Escribo cuando tú duermes. Mientras sueñas inútilmente yo sueño para el papel, para el escenario, para los sueños de otro. Escribo mientras bebes, mientras comes, mientras ves a tus amigos. Escribir es aspirar a ser bueno como escritor y renunciar por eso a ser bueno en otros roles. Hay quienes deciden ser padres mediocres para poder escribir sin mediocridad. Yo elegí perder reuniones y amigos, olvidarme de la juerga, encerrarme y oír al día siguiente la narración de las noches de diversión que me perdí  por escribir algo que divertiría a otros y que también me entretuvo a mí sin haberlo vivido. Escribo mientras muchos aspiran a hacer plata con actividades que convierten su sangre en mercurio. Si eso los recompensa, a mí me paga la alegría de sentir que el mundo se recompone en mi mente como un caleidoscopio al que no dejo de dar vueltas, aterrando a todos a mi alrededor con teorías de odio, fracaso, desamor o muerte que no deseo en absoluto ver realizadas pero me dan el poder –el falso poder- de enfrentarlas, o al menos de sentir que si estas fatales circunstancias ocurren seré capaz de vencerlas. Escribo porque siempre sentí que fallaba en todo y que todo era mi culpa y que solo en la ficción las cosas saldrían bien, pero Pamuk defininió mejor por qué escribir. Yo solo quiero decirte cuándo lo hago. Cuando espero a que llegue alguien, escribo y le agradezco esa tardanza como un regalo que no sabe que está dando. Cuando la situación se hace insoportable escribo como si cavara un agujero en el cuál meter la cabeza y –más usualmente- el corazón. Escribo en los viajes largos, en los taxis, en los aeropuertos. Tener auto sería una maldición por el reto de escribir en los semáforos o cuando la calle parece despejada. Cuando tú sales a correr yo voy tras de ti con la esperanza de cubrir tus mismas distancias, pero a medio camino la idea, el diálogo, el párrafo completo comienzan a pesarme en la mente y me veo obligado a volver cabizbajo, repitiéndolos en susurros como un loco que no puede abandonar su íntima letanía. Puede ser una novela, un comercial de TV, una obra de teatro, una frase urticante o una crítica filuda: qué escribo es lo de menos. Todo aparece con urgencia de ser creado, exhibido, dicho. Escribo en las crisis, mientras los demás pergeñan soluciones inútiles para problemas que ya resolví. En los ascensores. En los restaurantes cuando como solo, práctica tan vergonzosa que la realizo lejos de mi oficina por miedo a que mis compañeros me encuentren en una mesa hablando con nadie o anotando desesperadamente en un cuaderno sucio de sopas y guisos como un libro de recetas heredado de mamá. Escribo cuando ella en silencio, viejísima, me acaricia la cabeza y se niega a contarme cosas que siempre quise saber, para rellenar su silencio, para inventar las verdades que no conocí. Escribo por amor, para traerte de regalo mis textos que no sirven para nada como un gato trae palomas al pie de la cama de su ama. Escribo mientras a ti te devoran la televisión, el aparato lleno de juegos o la serie que corta en capítulos tu vida sin que lo adviertas. Si pudiera parar, no pararía. Si creyera que está mal, insistiría. Escribir es ser y el hecho de ser no tiene fin ni culpa ni freno ni sustento.