viernes, 15 de febrero de 2008

Las cosas como son


"$1.500. El Humor en la Publicidad:

El Humor es una herramienta fundamental en la Publicidad, más que nada para que los escritores de propagandas se saquen las ganas de hacer chistes. Es como una válvula de escape.

Si los escritores de Propagandas no hicieran chistes, sentirían que no son más que vendedores ambulantes de medias (y no descendientes de Juan Verdaguer) y se pondrían muy tristes, y habría que pagarles todavía más. El sistema capitalista no podría sostener esta situación, y además se produciría una catástrofe ecológica, ya que no hay árboles en el planeta para fabricar papel moneda con el que pagarle a los escritores de propagandas mas de lo que cobran; por esto es tan importante que todos digamos, una vez cada tanto, riendo nerviosamente, “viste qué buena la propaganda esa del conejo con ruedas, me cagué de la risa”.

Los recursos humorísticos para ser usados en las propagandas no son muchos (son dos o tres. O dos) y consisten en:

1) La enumeración muy muy muy muy larga de tipos de personas, por ejemplo “el que usa remeras ajustadas con panza” o “la que siempre paga con tickets canasta”. Esto sirve para producir una identificación en el espectador, que inmediatamente se identifica con la persona que se ríe de esa gente (olvidé mencionarle que el espectador de propagandas es una persona detestable).

2) Los niños que lloran, luego de que una ilusión se les ha hecho pedazos, tipo que el Conejo Pelusita es un chabón miuy desagradable disfrazado. A los escritores de propagandas les encanta que los niñitos lloren, porque por lo general son solteros y muuuuy superados y odian a los niños.

3) Que el locutor sea Mario Sapag, o Gino Renni, o Jamito Cohen o alguna momia de los setenta puesta en el microondas. Esto les hace sentir a los escritores de Propagandas que han hecho una buena acción, consiguiendo una especie de famoso pero por papel picado.

4) Que a alguien se lo considere un fracasado. Los escritores de propagandas y la gente que ve propagandas, como se compraron un Ipod, se consideran grandes triunfadores en la vida, y les encanta reconfirmar este puestito mirando a gente a la que le va peor que a ellos, por ejemplo un telemarketer humillado, o un pibe con cara de cocker spaniel."


De un blog humorístico dentro del diario argentino Clarín: Yo contra el mundo.

2 comentarios:

Mu dijo...

fue tu cumpleaños. feliz cumpleaños!

Anónimo dijo...

Publicistas, son iguales en todos lados, o sea...
Renunciaaaaa!!!!!!

La onda verde