miércoles, 10 de octubre de 2007

Yo siento lo mismo que no sientes tú


Leyendo el blog de Jimena (http://lindimismayo.blogspot.com/) pienso en las miles de veces que no me he conectado con lo que siento. Creo que hay un enlace entre un lado y otro del alma y en él un fusible que de tanto dolor, un día se quema. Y a partir de entonces no vuelves a sufrir en apariencia pero sientes a diario que tu Roma se incendia por dentro, que se hunde tu Titanic, que tu Hiroshima se evapora mientras todos creen que cuentas un chiste. Cuando murió Fernando al dia siguiente de nacer hice una lista de cosas necesarias para enterrarlo en paz y sin que su madre sufra. Cuando casi muero yo me dediqué a revisar las imágenes que me rodeaban pensando que si sobrevivía las pondría en una obra. Cuando vi a Mía en su cuna y me aguanté las ganas de cargarla y salir corriendo y robármela para siempre, sólo pude decir: es tan linda que me cambia todo. Tantas veces el hervor frío, el temblor quieto, el grito mudo. Y hace relativamente poco me volvió a pasar, cuando la mujer que me exigía conectarme con mis emociones me dejó para irse con otro, pues me amaba muchísimo pero quería probar con él. Luego regresó, se pasó un año enseñándome a sentir con autenticidad y se volvió a ir, ahora detrás de su sueño que, obvio, no era yo. Hasta el acto de narrarlo me parece gélido. Debería lanzar la computadora por la ventana, pero no es mía sino de mi oficina. Debería golpear los muebles pero no, mis hijas duermen. Debería gritar por la ventana pero serenazgo… No sentir tiene rutinas. Analizarlo todo. Hablar contigo de ti mismo en tercera persona. Trabajar mucho, hasta la ceguera. Huir de los amigos que provocan ataques de sensibilidad. A veces creo que por eso escribo teatro, para que otros (los personajes y los espectadores) sientan lo que yo no me atrevo a expresar. O pienso que nadie se merece mi odio ni mi risa, como si los guardara en secreto cuando en realidad los tengo sepultados. A veces nada más me sorprendo de estar sintiendo, de reírme o ser sincero. Y a veces siento que sería bueno sentir.


3 comentarios:

Ursula dijo...

A veces mucho sufrimiento insensibiliza...

Pero los seres humanos tenemos la maravillosa capacidad de regenerarnos y recomponernos...

Suerte!!

Y gracias por visitar mi blog.

Mu dijo...

ser apático, parecer apático, estar apático.

prefiero el tercero, porque de los peores sentires, el peor es no sentir.

Namka dijo...

hola cesar..ha sido realmente un placer ver tu paso por mi blog (ó mas bien debo decir mi diario?)..ya habia leido y visto tu pluma en teatro y ahora aquí donde te siento más cercano...en cuanto a la última frase de este post, pienso que, igual que "tener más es tener menos", sentir de más tambien puede ser sentir menos..
un beso.
nancy