jueves, 30 de noviembre de 2006

Siempre falto yo

Cuando tú partas partiremos todos
Tú hacia el futuro
Yo hacia el olvido
Los demás
A espiar otros romances

Aprenderemos / como los gatos
Que todas las distancias unen.

Uno de Antonio




4


No me aumentaron el sueldo por tu ausencia


sin embargo


el frasco de Nescafé me dura el doble


el triple las hojas de afeitar.




(Uno de los Cuatro boleros maroqueros del libro Como higuera en un campo de golf, del poeta peruano Antonio Cisneros.)

miércoles, 29 de noviembre de 2006

Una de Alicia

Mi hija Alicia, seis años, entra con su mamá a un parque de diversiones, se detiene, suspira y exclama:
- Ay mamá, qué increíble. Este lugar me recuerda mi infancia.

El Perú está en la calle

Tomada frente a la comisaría de Miraflores una tarde sin sol.

Real pero imposible


Si te gustan el surrealismo, la fotografía minimalista, el diseño gráfico, el humor en blanco y negro y el arte conceptual, te gusta Chema Madoz (Madrid, 1958) un creador lleno de ideas, cuya fotografía impresiona y divierte por su simplicidad y su excelente factura. A veces su web oficial no anda pero sus fotos funcionan siempre.

martes, 28 de noviembre de 2006

Ninguna infancia merece el olvido


Tras más de 20 años de trabajar como periodista entre Buenos Aires y Génova -además de escribir cuentos y novelas- Cristina Civale ha publicado un libro titulado NIÑOS: lejos de Disneylandia. Aunque el título es feo las historias que contiene son pasmosas, todas referidas a chicos que sufren abuso, distintos casos criminales tan conmovedores que uno no puede leer el libro sin detenerse a maldecir de vez en cuando.
Sabine, una niña belga, es raptada y violada por un secuestrador que le hace creer que es su amigo y la obliga a escribir cartas a sus padres, las que nunca envía. Iqbal, un esclavo pakistaní líder de los niños tejedores de alfombras, termina asesinado a tiros luego de ganar un premio en Boston por su labor humanitaria. Ester, una niña chilena de 28 días de nacida, es víctima de su propia madre, enferma del síndrome de Munchausen por proxy. Y como estos, siete casos más, a cual más escalofriante. Sustentadas con cifras y citas siempre pertinentes, cada historia nos enrostra el sufrimiento de las víctimas y la perversión de nuestra sociedad, enemiga de los débiles. Si hay algo más terrible que el inmenso dolor que causamos los humanos a nuestras crías, díganme qué es.

Vale tudo


La fotografía brasileira -brasileña, si quieren- es una de las mejores del continente. Mi favorito es Claudio Edinger, por su enfoque siempre mágico y al mismo tiempo preciso e innovador en lo técnico. Pero hay más. En este link encontrarán un amplísimo catálogo de fotógrafos contemporáneos del Brasil. Si no entienden alguna palabra, acá hay un diccionario de portugués y aquí un traductor. Bom apetito.

lunes, 27 de noviembre de 2006

Diana te quiero


Esa es la marca de mi cámara. Me regalaron una cuando cumplí diez años, en 1970. Hasta ahora las fotos salen bien, justamente porque salen mal.

La última carta enviada por un –desaparecido– lector de Stephen King.


Los vampiros sí atacan de día. CUIDADO. se reflejan en los espejos, SI. Y LES GUSTA EL AJO Y NO TEMEN A LAS CRUCES. Ninguna estaca en el corazón los detiene. Los libros que dicen eso SON PARTE DE UNA CONSPIRACION y mienten para hacernos vulnerables. Nos detectan a través de ESOS libros. No lean – repito – NO LEAN HISTORIAS DE TERROR. LOS ESCRITORES SON TODOS VAMPIROS”

¿Se entiende la gente?



El director citó a los padres pero la alumna vivía sólo con la madre. Confiaba en que el diálogo lo resolvería todo. La niña había insultado, derribado y golpeado al alumno más grande del salón. Parecía defensa propia pero lo usual era discutir estos temas citando a los papás de los implicados. Los padres del niño esperaban tranquilos, sin saber cómo dialogar con el director. La madre de la niña llegó al fin, entró y -de inmediato- insultó, derribó y golpeó al director.

domingo, 26 de noviembre de 2006

Yo quería


Yo quería hacer un blog sobre teatro, porque hay tantos sobre literatura que pensé que uno sobre el texto dramático no vendría mal. Pero no pude, porque me provoca más escribir sobre la falsa asepsia de los aeropuertos o sobre cómo cambian los nombres de los mismos juegos que jugábamos de niños, aunque estos juegos no cambien jamás. Luego pensé que podría agregarle notas sobre publicidad, algo que haga ver a mi otro oficio no como la más vil de las profesiones (eso que decían del periodismo) sino como una actividad, vaya, soportable e incomprendida. Pero tampoco pude, me interesan más los pájaros en los alambres o la impotencia de los asaltados. Entonces me dije: ya que hago fotos y amo la fotografía, ¿qué tal un blog sobre eso? O sobre títeres, que son una pasión eterna. O sobre las matemáticas, que son también amables. Imposible: comencé a pegar poemas y a llenarme de links que ya borré y de notas que nadie entiende. Entonces me senté y dije: no hago nada. No puedo ser racional. Mejor dicho: pondré lo que quiera y me seguirán los que gusten. Y me di cuenta de que todos los dédalos se perciben laberínticos sólo cuando se ven desde arriba. Porque desde dentro, uno ve nada más un simple pasillo, una línea clara y definida como mi última decisión. Y esto que digo tampoco lo van a entender.


Jean Loup Sieff, maestro francés de la foto en blanco y negro desde mediados del siglo XX, abordó todo: retrato, moda, desnudos, paisajes... Ahora está muerto pero tiene un site: http://www.jeanloupsieff.com/ Su copiado es brillante, su composición excelente. Vale la pena visitarlo. Sigue vivo.

Llevarte a comer


¿Quieres comer? ¿Segura? El se alegró de que ella dijera que sí. La veía más delgada cada vez, pero nunca le comentaba el tema. ¿Qué tal el Balthazar? Preguntó él, pero ella no, tiene demasiados espejos. ¿Entonces carne? ¿La Parrilla de Vermont? Ella hizo un gesto de asco. Es vegetariana y no come grasas ni frituras. Se tocó las costillas, contenta porque cada día se notaban más. Qué tal... ¿pizza? Tampoco como harinas, le repitió por enésima vez con una mirada veloz y filuda. Si te provoca una ensalada, tú elige dónde y te llevo feliz, dijo él, diplomático. La notaba pálida, casi transparente. Ella le dijo mimosa: no, me encanta que escojas tú. El la llevó a un sitio sin nombre y sin espejos. Ella pidió una ensalada. El la veía más y más delgada. Comieron en silencio. Pidieron agua. Y de pronto, mientras ella retiraba el queso y las nueces, desapareció.

sábado, 25 de noviembre de 2006

Pronúnciese Vérmont por error del poeta


Me han contado que allá las noches
Tienen ojos azules,
Y lavan sus cabellos en ginebra.

¿Es cierto que allá en Vermont, cuando sueñas,
el silencio es un viento de jazz sobre la hierba?

¿Y es cierto que allá en Vermont los geranios
inclinan al crepúsculo,
y en tu voz, a la hora de mi nombre,
en tu voz, las tristezas?

O tal vez, desde Vermont enjoyado de otoño,
Besada tarde a tarde por un idioma pálido
Sumerges en olvido la cabeza.
Porque en barcos de nieve, diariamente,
Tus cartas
No me llegan.
Y como el prisionero que sostiene
Con su frente lejana
Las estrellas:
Chamuscadas las manos, diariamente
Te busco entre la niebla.

Ni el galope del mar: atrás quedaron
Inmóviles sus cascos de diamante en la arena.
Pero un viento más bello
Amanece en mi cuarto,
Un viento más cargado de naufragios que el mar.

(Qué luna inalcanzable
desmadejan tus manos
en tanto el tiempo temporal golpeando
como una puerta de silencio suena).

Desde el viento te escribo.
Y es cual si navegaran mis palabras
En los frascos de nácar que los sobrevivientes
Encargan al vaivén de las sirenas.

A lo lejos escucho
El estrujado celofán del río
Bajar por la ladera
(un silencio de jazz sobre la hierba).

Y pregunto y pregunto:

¿Es cierto que allá en Vermont
las noches tienen ojos azules
y lavan sus cabellos en ginebra?

¿Es cierto que allá en Vermont los geranios
otoñan las tristezas?

¿Es cierto que allá en Vermont es agosto
y en este mar, ausencia...?


Nocturno de Vermont, César Calvo

viernes, 24 de noviembre de 2006




Hay días en que así se llaman todas las calles.

Ronquera emocional.




Ese es su nick. Estuvo en un taller donde vio que el teatro que quería hacer desde hace mucho existía y prosperaba en todo el mundo, menos aquí. Conoció maestras con décadas de experiencia en algo que ella pensaba que tal vez no se hacía. Se dio cuenta de que aprender danza, actuación y todo lo que ha estudiado tenía un sentido y florecía en la tierra del Tercer Teatro. Pero esa tierra no queda acá en el Tercer Mundo. Se va a Nueva York y luego a Noruega o a donde crear con el alma sea recibido con el alma también, y no con el ceño. Terminando el taller se quedó ronca. Creo que no quiere hablar con la inhóspita Lima. Que le falta lanzar el grito de hartazgo -y de alegría- que aguanta en el alma. O que va a cambiar de voz, como todos los que crecen. Es mi novia cumpliendo sus sueños. Que viva la pasión. Y, ojalá, que viva conmigo.

Lo escuché en un sueño


Odio las frases hechas. Hay que buscar la paz. Qué lindo es tener amigos. Abre tu corazón. La armonía está en ti. Lima es horrible. París es la Ciudad Luz. ¿Existe la Ciudad Sombra? Montevideo tiene poesía. Uno aprende a odiar cuando ama. Uno aprende a querer cuando tiene hijos. Uno aprende a dar órdenes absurdas cuando tiene hijos. No comas las cosas del suelo. No duermas con la luz prendida. No odies las frases hechas.

Las extraño, muchachas, las


y en cada viaje que hago las quiero tener conmigo.

jueves, 23 de noviembre de 2006

En un bus hacia Caquetá una mujer llora semillas

todo caquetá dice:
los k lloran semillas estornudan bosques
Constanza. Llorando semillas dice:
yo había imaginado que vomitaban nubes de hojas
todo Caquetá dice:
y cuando se sacuden el pelo caen oasis flotantes
Constanza. Llorando semillas dice:
tienen raices que viajan al revés hacia el cielo y que conquistan luminosidad para desmenuzarla en más semillas
todo Caquetá dice:
y sus ojos ven hacia adentro, paisajes invertidos de luces púrpura y magenta
rostros que forman valles
flores q se cierran para guardar los segundos más coloridos
Constanza. Llorando semillas dice:
ven hacia adentro de sus propias raices y engendran laberintos de nubes mal formadas y la hija del cascarón y la pepa inmaculada en el rocío de un sueño
todo Caquetá dice:
delirar se vuelve vicio
flota en el aire y estalla en mil palomas de luz
palomas de bengala
Constanza. Llorando semillas dice:
y se despluma el sol tirano y le quitan la cáscara a la oscuridad y...
Palomas de Bengala dice:
y basta
(un chat guardado hace dos semanas)

La cultura te aligera


La tomé en la fachada de un colegio en La Victoria. Estudia y flotarás.