lunes, 16 de julio de 2007

Ahora que viene mi libro...


Cuando era chico quería ser Rafael Martos Sánchez. Mejor dicho, Raphael. Mi hermana, siete años mayor, lo adoraba. Ella de trece y yo de cinco íbamos al cine a ver sus aventuras románticas –las de él, no las de ella que sólo las soñaba- y cuando ella lloraba yo me conmovía, y cuando a ella le brillaba la sonrisa, yo sonreía con ella. Mi felicidad era la de mi hermana, y la de mi hermana era la de Raphael. No quería cantar ni hacer sus ademanes, solamente quería hacerla feliz porque ella a veces me parecía muy triste.
Raphael desapareció de mí como a los ocho años y nunca más supe de él hasta que comencé a hacer teatro y a escribir obras, a los 16, cuando me di cuenta de que quería hacer que la gente se emocione en sus butacas y sienta la vida pasajera, el dolor revelador y el amor inmenso y misterioso como me lo transmitían las películas de Raphael. O mejor dicho, las reacciones de mi hermana al ver esas películas que hoy, obvio, lucen ridículas y mal hechas. Ahora que voy a editar dos obras, creo que ya puedo decirlo: en cada pieza mía hay una canción de Raphael escondida, una donde aparece la Virgen María en una gruta, otra donde alguien se enamora y olvida mientras finge ligereza, otra donde un niño es atormentado por el adiós de alguien que quiso... Me sonaba ridículo admitirlo pero creo que en estos tiempos de strip tease emocional ya se puede contar esto. Digan lo que digan.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que nunca te he escuchado o leido algo tan sincero. Te felicito!

Rita

Anónimo dijo...

Qué maravilla, sincero, intenso y bueno, encontré tus obras en internet y me encantaron, saludos desde Colombia

Tus amigos de TITERETEANDO

El Dueño de sus Cajones dijo...

"es-can-da-lo...es un ESCANDALO!"
Saludos...yo tuve mis rimeras fantasìas con Rafaela Carrà..y no es broma.

abrazos

Anónimo dijo...

Qué fuerte y qué simpatico, me llenaste de preguntas, eso ... tengo que agradecertelo, no?

Mariana

Anónimo dijo...

No se serás gay en el fondo y en el camino se te confundió todo?