martes, 19 de enero de 2010

Y clic y clic y clic


La magia de las fotos está en creer que todo se puede quedar así, tal como está allí, sin tiempo, sin deterioro, tú junto a mí, tu brazo en el mío, los dos en ese paraíso, el sol en lo alto, las hojas verdes, las verdades, el amor.
El dolor de las fotos es eso también, saber que ya no hay nada de tanto que hubo y que, como el río famoso del filósofo antiguo esa imagen es irrepetible. Porque la foto, aunque la vuelvas a tomar un segundo después, ya no es la misma foto y el que te sigue queriendo ya no te quiere igual y el que antes te adoraba hoy tú me entiendes.
Yo elijo que te quedes conmigo, elijo que todo siga como está, elijo ser feliz en este encuadre, con esta luz y poniendo esta cara. Yo siento que detrás hay un pozo turbio, un sismo postergado, un dolor incomprensible. Pero también sé que detrás de las fotos no hay nada, que están en blanco y eso me calma porque así me quiero quedar, en blanco, quieto, sonriente, brillante y no mate por favor, descansando tranquilo en la paz de este infinito clic.


La foto es de Eman Haram. El título de un parlamento de la pieza Elsa Schneider de Sergi Belbel.

2 comentarios:

Lady Blue dijo...

dime algo, sin ser indiscreta, no t lenas d tristeza cuando escribes esto? yo lo leo y me da pena. es bellisimo, pero siento una tristeza pasajerisima, pero presente... linda entrada. y si, asi son las fotos... t recomiendo a leonor arfuch y sus postales desde el fin del mundo. abrazos.
LB

César De María dijo...

Me da pena antes. Cuando lo escribo es cuando ya siento que la pena es parte de la vida, como la muerte y la evanescencia. Un beso.