martes, 5 de abril de 2011
Cerrado y dicho.
lunes, 4 de abril de 2011
El torrente deshecho

Ven y apoya tu semblante
sobre mi semblante yerto,
para que en una se fundan
las lágrimas que vertemos.
Tu corazón contra el mío
aprieta en abrazo estrecho,
para que abrasarlos pueda
la llama de un solo fuego.
Y cuando de nuestro llanto
corra el torrente deshecho
sobre la llama que ardiente
va nuestro ser consumiendo;
y cuando ciña mi brazo
tu talle leve y esbelto,
en un transporte de dicha
espiraré satisfecho.
domingo, 20 de marzo de 2011
Un poema de Pedro Salinas

¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse.
En el primer encuentro
con la luz, con los labios,
el corazón percibe la congoja
de tener que estar ciego y solo un día.
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo;
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos,
con la pena y el pecho se conquistan
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el llegar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales:
es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara.
Y que lo más seguro es el adiós.
martes, 15 de marzo de 2011
Usted tiene un nuevo mensaje.

"EL DIA MUNDIAL DEL TEATRO se creó en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (ITI).
El Día Mundial del Teatro se celebra anualmente el 27 de Marzo por los Centros ITI y la comunidad teatral internacional. Se organizan diversos eventos nacionales e internacionales para señalar la ocasión.
Uno de los más importantes es la circulación del Mensaje Internacional tradicionalmente escrito por una personalidad de teatro de talla mundial por invitación del Instituto Internacional del Teatro"
Este 2011 le tocó escribir el mensaje mundial a Jessica A. Kaahwa, teatrista de Uganda. Además, agrego, se crea cada año un mensaje nacional en el Perú que el año pasado escribió Alfonso Santistevan y este año me tocó a mí, a mucha honra.
A celebrarlo haciendo, sintiendo y pensando.
martes, 1 de marzo de 2011
Estoy a favor de que estés en contra.
Mi nombre es Carlos Galiano. Tengo 24 años. Como cualquier otro ciudadano, convivo por estas semanas con la agresión visual de los candidatos a la presidencia y al congreso de la república. Todos buscan un sitio en el aparato estatal –algunos con propósitos más nobles que otros- y desarrollan una “estrategia” publicitaria para lograr su cometido.
Hace algunos días, en medio de esta jungla de carteles, me detuve porque uno me llamó poderosamente la atención: Un chico de 25 años, José Pareja,está postulando al congreso por el partido “Fuerza 2011”, de Keiko Fujimori. El slogan de su campaña publicitaria: "la fuerza de la juventud". ¿La fuerza de la juventud? ¿Qué juventud? Este chico representa, en el mejor de los casos, a una juventud desinformada, timada y subestimada; en el peor, a una juventud convenida, arribista y desconsiderada. En ningún caso representa a la juventud. Ya es lo suficientemente vergonzoso que Keiko Fujimori quiera ser presidenta y que haya gente que la respalde, como para tolerar que además se pretenda sumar a la juventud a sus filas. Me niego.
Yo no conozco al joven Pareja, pero la idea de que se me relacione con él me produce indignación. Un joven de mi generación debe estar enterado de los sucesos ocurridos durante el gobierno de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos; debe saber que ese gobierno trató a los miembros de toda una nación como unos minusválidos mentales; que puso en marcha una maquinaria de corrupción de tan alto nivel que seguiremos topándonos con tentáculos suyos por lo menos un par de décadas más, que el saldo dejado no es positivo por más que se haya “erradicado” el terrorismo (dato que no es cierto). Un joven de mi generación debe saber que es un hito importantísimo en nuestra historia que se haya juzgado a ambos señores y que hayan sido declarados culpables, porque significa que sus crímenes no han quedado impunes, porque significa que esos señores estaban equivocados y que nosotros no somos ningunos huevones. Todo eso debe saber un joven cualquiera de mi generación. Pero esta vez no me estoy refiriendo a un joven cualquiera, sino a José Pareja. ¿Quién es?Busqué información sobre él en internet y me di con la sorpresa de que es un joven abogado egresado recientemente de las canteras de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Un profesional preparado en una de las mejores universidades de su país decide incursionar en la política del mismo postulando a congresista de la república, y su mejor opción para hacerlo es desde la dinastía Fujimori. ¿Qué debemos entender por eso? Tenemos algunas opciones:
- Sabe muy poco de lo ocurrido durante el gobierno de Fujimori y de sus consecuencias, y le han creer que apoyar a Keiko es una buena opción.
- Sabe lo anterior pero no le interesa. Sólo quiere ser congresista y Keiko le dio la oportunidad de intentarlo desde su partido.
- Piensa que el gobierno de Fujimori tuvo un balance largamente favorable y que el país se merece repetir el plato de la mano de su hija. Así, sumarse a sus filas es un honor.
Cualquiera de estas opciones no califica como producto del discernimiento de un joven con educación superior y cuya profesión le debería haber hecho desarrollar un sentido de justicia y respeto.
Alguien que se maneje entre esas 3 posibilidades no es digno de ser representante de nada, y menos de la juventud, siempre llamada a ser la heroína por tener menos manchas que la senectud.
Yo soy joven y me indigna ver a José Pareja en numerosos carteles por toda la ciudad en los cuales se presenta como simpatizante de Keiko Fujimori y miembro de sus filas, y ostentando la fuerza de la juventud.
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Carta de un amigo, que por no tener blog, me pide publicarla y lo hago con gusto.
jueves, 24 de febrero de 2011
Notas que tomé en el cine en una postal de Nike

Cisne blanco del arte, tú me das el regalo de crear pero me obligas a morir pariendo. Me alegras y me quiebras, me bendices y me sajas en mitades y cuando te pido más me cobras la vida. Nadie se da cuenta. Sonrío, me peino, tiemblo con disimulo pero el frío de mi pecho lo quebranta tu rompehielos. Muero sonriendo. El artista es una madre que fallece al parir y susurra: alguien lo querrá, lo admirarán, lo mencionarán con amor y seré yo quien le doy la vida, el color, la armonía, el primer aire. Me muero dándole a otros lo mejor de mí, de este yo tan sucio, tan enfermo y tan triste.
Tú eres como yo. Bailas, pintas, escribes, cantas, te mueres. El odio y el egoísmo te hacen negarle todo a esa gente zafia que escupe mientras grita. La entrega y el amor propio te hacen brillar y volar en llamas hacia el vacío de sus ojos, de sus mentes, de su memoria. Es el cisne de luz el que crea mi sombra, el que me acerca a mi muerte, el que me reta, me insulta, me asusta para echarme a volar alto. El me corta las yemas de los dedos y clava trozos de espejo en mi corazón. Me odia y por eso se multiplica: es mi madre castradora, es mi rival del trabajo, soy yo misma despreciando mi reflejo. Es la muerte pero no me quiere muerta. Me quiere triunfadora, bella y feliz. Hay que tenerle miedo pero no hay que dejar de oírlo. Quien no tiene cisne blanco no ama, quien no tiene cisne negro no se eleva. Cisne blanco de la creación, Cisne negro de la muerte.
lunes, 21 de febrero de 2011
Y que los necios rebuznen.

Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931, al inaugurar una biblioteca.
"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?.
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.
martes, 15 de febrero de 2011
José Antonio, encabalgando.

Palabras
Detrás del amor, las palabras oscuras,
y detrás del silencio, las palabras oscuras,
y detrás de tu cuerpo, las mismas palabras
oscuras como los días, tercas como los besos
disparados sin remordimiento, las palabras
que bajan, ríen, corren como lobos en celo
y destrozan tus cabellos, saltan
y no regresan, y se desparraman, o no llegan
y lanzan un grito estridente, sin dejar de ser oscuras,
y llenan de burbujas esta habitación,
hasta que locas se tienden donde el sueño las alcanza
y son para colgártelas al pie de la mañana,
limpias.
De Poemas no recogidos en libro de José Antonio Mazzotti, peruano; su primer libro, ganador de los Juegos Florales en San Marcos en 1980 y editado en 1981. En la foto -tomada del blog de Rocío Silva Santisteban- Mazzotti es el segundo de la izquierda.
sábado, 12 de febrero de 2011
26 años de la muerte de Julio Cortázar.

La foto salió movida.
miércoles, 9 de febrero de 2011
César Calvo, recordándote.
Dan las campanas tu recuerdo en punto.
Afuera se pasean las dos de la mañana.
Nada pudo diciembre contra el semestre tuyo.
Nada el sol silencioso contra tu sombra hablada.
Desde el fondo de todo
lo que tengo,
me faltas.
Dan tu recuerdo en punto las campanas.
Y afuera se pasean,
de una
en una,
las dos
de la mañana.
Poemas bajo tierra, Lima 1960.
viernes, 28 de enero de 2011
Tú tampoco lloras.

domingo, 23 de enero de 2011
Palabras son puentes

Pasó por Lima, y por el teatro donde estaban poniendo una obra mía, Carlos Espinosa Domínguez, investigador teatral que ha puesto el ojo sobre el teatro peruano y lo analiza en los últimos años con profusión y esmero, llevando nuestra creación a miles de personas que, fuera del país, poco saben de ella. Me regaló algunos libros de su autoría -que ya comentaré- y el número 332 de la revista Primer Acto, que incluye un rico dossier dedicado al teatro peruano, con textos de Ernesto Ráez, Tomás Temoche, Miguel Rubio y el mismo Espinosa, además de la obra Vladimir de Alfonso Santisteban. Lo leo y releo –porque confieso que de la crítica inteligente y de los análisis sociales salen muchas buenas obras- y lo recomiendo.
Copio una pequeña parte del editorial ardiente e inteligente que escribe el director de Primer Acto, José Monleón.
IV
Surge aquí una cuestión fundamental: ¿Puede el mundo de hoy encontrar en la experiencia política sus caminos para el futuro? Amin Maalouf, en su sugestivo libro El desajuste del mundo, acaba de decirnos que no. Transcribo de su prólogo el siguiente párrafo:
“En la etapa actual de su evolución, la humanidad se enfrenta a peligros nuevos, sin parangón en la historia, y que requieren soluciones mundiales inéditas; si nadie da con ellas en un futuro próximo, no podremos preservar nada de cuanto constituye la grandeza y la hermosura de nuestra civilización; ahora bien, hasta el día de la fecha, pocos indicios hay que permitan esperar que los hombres vayan a saber superar sus divergencias, elaborar soluciones creativas y, luego, unirse y movilizarse para empezar a aplicarlas; hay incluso muchos síntomas que hacen pensar que el desajuste del mundo está ya en una fase avanzada, y que será difícil impedir un retroceso”.
Maalouf pasa revista a una sucesión de episodios de la historia contemporánea y nos coloca, en cada caso, ante desenlaces que dejan abierta una cuenta pendiente, y reavivan viejas querellas religiosas, culturales, territoriales, ideológicas, sociales y de muy diverso carácter. Es lógico que millones de seres humanos piensen que, si la historia ha seguido así hasta hoy, cambiando simplemente el nombre de los vencedores y de las víctimas, no hay ninguna razón para que no siga igual en adelante. Contra esa idea se rebelan una serie de hechos que han alterado las bases de la realidad. Simplifiquemos: la comunicación ha establecido una nueva relación entre la diversidad. Cierto que todavía hay autoridades que vulneran la legalidad para no empadronar a los inmigrantes, y que ilustres gobernantes europeos parecen añorar el Holocausto para acabar con la inmigración; cierto que del orden político y económico que impide el desarrollo de continentes enteros –la patria originaria de la emigración- no se responsabiliza nadie; cierto que para algunos los mil doscientos millones de hambrientos, con su cuota diaria de muertos, simplemente no existen; cierto que algunos se burlan del cambio climático; cierto que el desarrollo del armamento parece inseparable de la normalidad… Inesperadamente, en vez de las respuestas racionales y coherentes, surgen profundas regresiones, nostalgias tribales, fantasmas religiosos, que ocupan el lugar del nuevo discurso político y económico que solicita la humanidad. ¿Qué hacer? Parece que plantearse la cuestión es tanto como desoír las demandas inmediatas de nuestra época. Pienso que eso es una expresión más de la pobreza de nuestra experiencia política.
sábado, 22 de enero de 2011
Los actores que podían demasiado
Fui a ver 39 escalones y me divertí mucho. Giovanni Ciccia, Cristian Ysla y Manuel Gold, muy bien acompañados por Emilia Drago, se lucen en una comedia que parece por momentos fuera de control pero que en verdad está muy bien manejada –en su código clownesco y burlón- por David Carrillo, su director.
La obra
La obra es una adaptación para cuatro actores de la famosa película de Alfred Hitchcock del mismo nombre. Lo particular es que obliga a dos de ellos a interpretar por lo menos 30 personajes, pasando vertiginosamente de uno a otro, incluso haciendo dos papeles distintos en la misma escena. Este recurso genera una contradicción muy rica y divertida: mientras la historia que el protagonista cuenta es un oscuro policial, llena de misterio y acertijos, la puesta hace todo a tal ritmo que nos salimos de la narración –que debería asustarnos o mantenernos tensos- para reírnos de esta obligación actoral de cumplir con lo que la obra exige pasando mil veces por el aro del cambio de personaje. Como no la he visto en otro país me pregunté al final si sería igual de payasesca en otros montajes o si la habrán montado con un poco más de seriedad, tratando de conservar el toque de film noir (que obviamente debe acabar viniéndose abajo). Esta doble vía expresiva, este contar en joda una historia seria me resulta inspirador y creativo, además de lo mucho que me aporta el ver una historia para muchos contada para pocos y con pocos recursos. Entonces vamos a eso.
Los recursos
Cuando digo pocos recursos me refiero a pocas cosas, poca inversión, poca escenografía, porque tratándose de recursos teatrales e imaginativos, tiene muchísimos: teatro de sombras, pantomima, farsa, stand up, impro, hasta ese extrañamiento burlón propio de las comedias de varieté. Los cambios de escena están muy bien resueltos con objetos, maletas, cajas y biombos. Las referencias a otras películas de este director (y su aparición) son deliciosas. Ysla y Gold hacen lo que quieren con la pelota y Ciccia compite con ellos persiguiendo el famoso Mac Guffin del señor Hitchcock, tan sencillo y tan útil para crear y entretener. Drago aparenta ser al inicio otra chica linda de las que ponen en las obras para que se vean mejor pero acaba imponiéndose y mostrando que no está allí solo por bonita sino por actriz.
Un placer recorrer estos 39 escalones en el Teatro Vargas Llosa, y como ya se acaba este fin de semana les recomiendo no perdérsela (error que cometí en la temporada del 2010). Eso sí, si van en tono serio y exigente van a perderse la mejor parte de todo, que es justamente la burla continua de esa seriedad, de ese lado ceremonioso y acartonado del teatro que algunos espectadores esperan. Vayan a buscar risa y les aseguro que la encontrarán. Y si escribes teatro anda, sorpréndete y aprende.
sábado, 1 de enero de 2011
Punto fijo

Cuando uno corre y se siente morir a media maratón decide fijarse un hito cualquiera como el punto desde el cual recomenzará la carrera. Esa señora de rojo, ese poste en la esquina, ese carro negro, a partir de allí volveré a correr, cobraré fuerzas, seré otro. Para eso sirve un año nuevo: para sentirse poderoso, para retomar la competencia, para darse nuevo impulso. Dividir un gran esfuerzo en partes asumibles es el mejor consejo para quien enfrenta una tarea inmensa, y no hay tarea más inmensa que la vida. Es verdad, es el efecto odómetro, está en los humanos creer que pasa algo mágico cuando los numeritos del cuentakilómetros marcan un 20000 o cuando la luna cambia o algo así. Pero sin esas divisiones, sin esos cambios o esos falsos amaneceres, la vida sería continua y aburrida como la banda que arrastra tus maletas en el aeropuerto. Y nadie quiere ser banda ni maleta ni piedra detenida.
Feliz 2011.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Postal
domingo, 12 de diciembre de 2010
Uruguay, no sé por qué.

Uruguay es el pasado perfecto. Una infancia feliz. Un momento ausente. El inicio de todo lo que soy, lo que seré, lo que no he sido. Uruguay es el amor, la escritura, la memoria: el tiempo detenido. Uruguay es sepia, nublado, desenfocado, triste, pero a la vez esconde la luz de mil amaneceres que solo los más alegres pueden ver. Uruguay es una carta que llega cada semana, una foto en blanco y negro, una oración, un callejón sin salida, una sonrisa que se muestra sin destino. Uruguay es el silencio de un niño desesperado, es un sol que me abraza ocho veces y me abrasa ocho más. Uruguay es un mar calmo. Uruguay eres tú, fantasma que me tocas la frente para saber si tengo fiebre. Luz que se cruza en todos los pasillos. Cielo azul hecho de franjas y suspiros. Uruguay es tu presencia prometida.
No eres Papá Noel. Eres el árbol.

He pasado cinco años viviendo sin árbol de Navidad y dando como pretexto el no quererme llenar de adornos ni de complicaciones o el no creerme la postal publicitaria navideña que yo mismo le vendo a tanta gente. Y de repente, hoy, vamos a armar un árbol. Quizás mis hijas eran chiquitas y no tenía nadie al lado que quisiera formar un hogar o que supiera al menos qué era eso. Pero hoy me impulsan –me empujan, me jalan- mis hijas y sobre todo mi linda K., con tanto espíritu hogareño que no sé cómo agradecerle. Quizás la Navidad me genera emociones contradictorias y las he estado rehuyendo, tratando de impedir que se instale en el centro de lo oscuro. Quizás también le he corrido a sentirme niño, a esa misma sensación que me ayuda a crear y a entender mejor las cosas de la vida pero que, en Navidad, me cuesta encarar. Así como ser adulto significa que en las películas tristes no se llora, pues en Navidad ser grande es mirar por encima del hombro, descreer, resistirse. Pero ya no pude más y me derribaron y compraron las lucecitas y los adornos y hoy seré el jefe de familia que defiende tradiciones aunque no le gusten mucho, el-hombre-que-arma-el-arbolito, y a la vez el niño ilusionado y asustado ante la inmensidad del tiempo y de la muerte. Si todos estos ángeles me traen algo así, pues me toca aceptarlo y entender que esta Navidad me toca ser padre y niño, padre de mis nenas y niño de mí mismo, ese niño al que nos cuesta renunciar. O será que hago todo al revés y soy infantil cuando todos están serios y soy adulto cuando me toca ilusionarme y ser un chico… No puedo entender ni pienso hacerlo. Voy a hacer lo que deba, lo que sienta y lo que salga. Gracias, K., por tu espíritu y tu impulso, que espero corresponder con todo lo que mereces. Gracias chicas, porque los regalos no me los darán ustedes. Los regalos son ustedes.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Hay de todo

Hay la que se queda a dormir
Hay la que se queda dormida
Hay la que no te deja dormir
La que nunca dormiría contigo
La que provoca quedarse dormido
Hay la que duerme contigo y sueña con otra
Hay la que duerme con otro y sueña contigo
Hay la que por ti no duerme
Y hay la que odia verte dormir
Hay la que sueña con dormir contigo
O la que se mueve en sueños
hacia ti.
Hay la que solo el amor logra dormirla
Y la que despierta con la cama tendida
O la que te tiende la cama, además
Hay la que miente diciendo que cuidó tu sueño
Hay la que comparte el insomnio pero el sueño no
La que te hace sudar dormida más que cuando está despierta
La que gruñe y suspira más despierta que dormida
La que se agita y llora solo cuando duerme
La que sueña distinto en camas diferentes
La que cambia de soñador pero nunca de sueño
La que despierta a medianoche y brilla
Hay la que te hace cantar dormido
Hay la que te hace soñar despierto
Y hay una que sueña
lo mismo que tú.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Todos somos hogueras
Mi amigo me regala el libro con cariño, me dice escribe muy bien esta tipa y yo lo recibo agradecido. Tres meses después lo leo, encerrado en una filmación, y me dedico a destazar los mil errores que ni siquiera tiene la decencia de esconder. Errores tontos que me hacen insultarme en silencio diciéndome qué horror sentir que soy el Marco Aurelio Denegri de nadie. “Los dedos de Paula tronan a centímetros de mi cara”… “al borde de un ataque nervios” (así, sin de)… “con un discreta aplicación de raso” (sic)… verbos enredados como “pretende aparentar” y mil cosas de esas como “me dispongo emprender”, etc. etc. Sobran comas y peor: faltan puntos. Como a mi amigo lo quiero mucho lo callo todo y me digo con esa sabiduría pedante de quien cree que se autoeduca, algo sencillo y claro. Quizás Denegri lee un libro de esa manera cuando no hay otra cosa en él que llame la atención. Quizás eso nos quiere decir y ni siquiera se ha dado cuenta. Quizás un mal cuento, una novela sosa, un hatajo de personajes sin alma solo merezcan que se les busquen las redundancias, que se subraye su cacofonía, que les espulguemos lo superficial porque debajo de la apariencia solamente hay nada. Nada. Y es, para colmo, una nada poco atractiva, sucia y descuidada. Leemos con fuego y maldad aquello, que de raíz, no nos gusta.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Siempre a favor, siempre en contra.

Yo escribo por oposición o por compromiso. Si veo una obra sobre el padre y el tema me compromete, escribo otra, mi obra sobre el padre. Si una forma teatral me compromete, la sigo, y si me comprometo con una actriz o un proyecto grupal, escribo para ellos. Pero también me opongo a algo, siempre. A la indiferencia. Al salvajismo. Al abuso. A la familia como cárcel o como estructura para perpetuar la estupidez. A algo. Siempre pienso eso cuando escribo, con qué estoy comprometiéndome y a qué me opongo. Y a veces me opongo a pequeñas cosas que me parecen inadmisibles o simplemente feas. Me opongo a poner demasiada gente en un escenario. Me opongo a los ruidos fuera de escena anticipando una acción. Me opongo a tocar temas religiosos (porque creo que el peor ateo es el que habla de Dios). Me opongo a poner a quienes desprecio como personajes de mis piezas: es casi hacerles publicidad. Me opongo a la comedia estúpida de quienes ríen sólo porque dando palmadas se creen felices. Me opongo a decirle a los demás qué pensar y qué creer (eso es entontecer y envejecer: pasar del creo que habría que hacer esto al ¡tienes que hacer esto porque ESTO es lo correcto!) porque pienso que los pensamientos no son papelitos que se recortan y se ponen abajo del vidrio del escritorio, los pensamientos son para pensarlos. Me opongo a hacer cosas sólo porque me tocan el alma: una obra tiene una función más grande que la de hacer de kinesióloga de mis sentidos o de mi ego. Me opongo a la imbecilidad de quienes se declaran superiores para que no se note que sólo hacen cosas bajas y viles. Me opongo. Y a la vez, me alegro. Porque nunca creí que para oponerse hubiera que rabiar o imponerse (aunque a veces hace falta, mucha falta). Me opongo haciendo. Allí empecé. Pensando que en todo compromiso hay una oposición, como que en todo amigo hay un feroz crítico y en toda gratitud hay una gota de odio. Nada más. Se nota que estoy aprendiendo de mi hija adolescente, y lo digo en serio.
Tú, habla. ¿A qué te opones? ¿Con qué te comprometes?
La foto es de Crowwalker.
