martes, 13 de septiembre de 2011

Entre ocho patas.

“Madre laboriosa, cazadora narcótica, a veces antropófaga, silenciosa moradora de los márgenes oscuros, desafío tus certezas, me vacío de mi piel para reinventarme, siento que es mi voluptuosidad insolente de hembra fuerte la que te intimida, vuelta poderosa en mi fragilidad. Desde confines oscuros escribo mis universos plateados, en los umbrales de la invisibilidad tramo mi vida, paralela a la tuya”.


Anita Odilia Aisenberg
Estudiante de Licenciatura en Letras. Texto para la Guía de Arácnidos del Uruguay.


La araña en la foto es obra de Louise Bourgeois fotografiada por Wendi Donaldson.

lunes, 12 de septiembre de 2011

No, Rubén

Traga Rubén no brinques Rubén sóplate Rubén no te orines en la cama Rubén no toques Rubén no llores Rubén estate quieto Rubén no saltes en la cama Rubén no saques la cabeza por la ventanilla Rubén no rompas el vaso Rubén, Rubén no le saque la lengua a la maestra Rubén no rayes las paredes Rubén di los buenos días Rubén deja el yoyo Rubén no juegues trompo Rubén no faltes al catecismo Rubén amárrate la trenza del zapato Rubén haz las tareas Rubén no rompas los juguetes Rubén reza Rubén no te metas el dedo en la nariz Rubén no juegues con la comida no te pases la vida jugando la vida Rubén.Estudia Rubén no te jubiles Rubén no fumes Rubén no salgas con tus amigos Rubén no te pelees con tu hermana Rubén, Rubén no te montes en la parrilla de las motos Rubén estudia la química Rubén no trasnoches Rubén no corras Rubén no ensucies tantas camisetas Rubén saluda a tu tía Paulina Rubén no andes en patota Rubén no hables tanto, estudia la matemática Rubén no te metas con la muchacha del servicio Rubén no pongas tan alto el tocadisco Rubén no cantes serenatas Rubén no te pongas de delegado de curso Rubén no te comprometas Rubén no te vayas a dejar raspar Rubén no le respondas a tu padre Rubén, Rubén córtate el pelo, coge ejemplo Rubén.Rubén no manifiestes, no cantes el Belachao Rubén, Rubén no protestes profesores, no dejes que te metan en la lista negra Rubén, Rubén quita esos afiches del Che Guevara, no digas yankis go home Rubén, Rubén no repartas hojitas, no pintes los muros Rubén, no siembres la zozobra en las instituciones Rubén, Rubén no quemes caucho, no agites Rubén, Rubén no me agonices, no me mortifiques Rubén, Rubén modérate, Rubén compórtate, Rubén aquiétate, Rubén componte.Rubén no corras Rubén no grites Rubén no brinques Rubén no saltes Rubén no pases frente a los guardias Rubén no enfrentes los policías Rubén no dejes que te disparen Rubén no saltes Rubén no grites Rubén no sangres Rubén no caigas:No te mueras, Rubén.




Un tremendo texto de Luis Britto García, magnífico escritor venezolano. Lo conocí por Cuatrotablas y Mario Delgado, creo que la primera versión de Oye!

sábado, 10 de septiembre de 2011

El arte le debe todo al amor a y a la muerte




El Duque de Vendôme, rechazado por la cortesana Ninon de Lenclos, le lanzó esto:


Indigne de mes feux, indigne de mes larmes,
je renonce sans peine à tes faibles appas;
mon amour te prêtait des charmes,
ingrate, que tu n’avais pas.

Jacques Vallée, señor Des Barreaux, rechazado por otra cortesana, Marion Delorme, le escribe:

J’aimais de deux beaux yeux la lumière si pure,
ces beaux yeux n’eurent pas à dedain mon désir,
un temps je fus heureux, elle devint perjure:
que me ret-t-il plus à faire qu’a mourir?

Todo esto a mediados del XVII. Qué picones somos los hombres. Lo recordé en una playa.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

«y con qué reemplazareis la tradición que rechazáis ?»— «CON LA INSPIRACIÓN»


"DOTES DEL ACTOR.

Si se me preguntara en absoluto si es posible enseñar á ser actor, sin vacilar contestaria que no.El actor como el poeta, es preciso que nazca. Debe el actor para serlo poseer dotes naturales de tal especialidad que solo Dios puede concederlas; pero esas dotes necesitan guia; necesitan el auxilio de otras adquiridas de la mayor importancia, y guiar las primeras y aconsejar sobre las segundas es el objeto de una escuela de declamacion. En todas las bellas artes hay una parte material, digámoslo así, á cuya línea es posible llegar con trabajo, perseverancia y buena direccion. En pintura, por ejemplo, podrá llegarse quizá á dibujar una cabeza , acaso una figura entera; pero al que no haya nacido pintor, ¿qué maestro le enseñará á trasladar al lienzo el ambiente del cuadro de las lanzas, el gracioso conjunto de las Meninas, ó la espresion celestial de las vírgenes de Murillo? Pues en el Teatro, ni aun á esa primera línea es posible llegar sin las dotes naturales con que nace el actor. Son esas dotes, en primer lugar una sensibilidad esquisita : y no entiendo únicamente por sensibilidad la predisposicion á conmoverse y á llorar al aspecto ó al relato de un suceso tierno ó melancólico: es esa facilidad de impresionarse que tienen el corazon y la mente del artista con todo lo que oyen ó miran ; es esa percepcion delicada que así ve y se apodera de los grandes rasgos de la pasion, del sentimiento ó del instinto , como de sus detalles mas pequeños y de sus mas vagos perfiles: es, en fin, ese don privilegiado , que, por analogía unas veces y por intuicion otras, le hace comprender al hombre moral en toda su estension, desde la grandeza que le eleva y le acerca al Dios que le crió, hasta la miseria que le atrae al polvo de que ha salido. Y todavía no es bastante esa percepcion si no la completa la facultad de emitírsela personificada al espectador con el gesto, la accion y la voz convenientes.

Es asimismo cualidad del actor un instinto particular de observacion , inmeditado muchas veces, pero que siempre le sirve en tiempo oportuno. Ve el actor en la calle, en sociedad, en un viage, un rasgo de carácter, un arranque de pasion, un gesto significativo, y sigue adelante y no vuelve á pensar en ellos; pero aquel rasgo, aquel arranque, aquel gesto no están perdidos: el alma los guarda y los elabora; llega un momento oportuno de aplicarlos y se los presenta á la memoria con exactitud completa, y hasta modificados si en la aplicacion necesitan modificarse.

Hija de esas dotes, y complemento de ellas, viene despues la inspiracion; esa chispa de luz celestial que Dios envia alguna vez al hombre para recordarle qué es imágen y semejanza suya; ese móvil poderoso que se siente sin poderlo esplicar, y con el cual se dominan las almas, se producen las grandes creaciones del arte, y á cuya sensacion claman el artista y el poeta «Deus est in nobis.»"



Encontré esto en un libro gratis de esos que puedes bajarte de Google Books: ideas Generales sobre el Arte del teatro, de Don Julián Romea, 1858, Madrid. Tiene además de consejos actorales una descripción muy útil de distintas formas métricas usadas en el drama clásico español. Acá está el link, entras y a la derecha haces clic en Descarga. Listo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Cómo alinear las palabras según el corazón


Qué quiero decir qué me indigna qué cosa sé realmente de qué hablo cuando quiero hablar de qué hablo cuando escribo a quiénes amo quiénes me aman quiénes quiero que me amen y creo que no me aman quiénes me deben a quiénes debo de quiénes me quiero vengar a quiénes quiero agradecer qué quiero que todos sepan qué quiero que a nadie le pase con qué palabras puedo salvar una vida un corazón un mundo qué frase sembraré para que el futuro cambie a dónde vamos de dónde venimos qué podemos hacer juntos qué sociedad quiero a qué le temo qué me indigna apasionadamente cuál es la forma del odio de la pena del dolor del amor qué digo para qué sonrías qué hay detrás del cielo y de las cosas que esconden otras cosas quién hizo algo que merezca ser recordado quién no lo hizo quién lo recibió y sobre todo quién soy qué quiero cuánto lo quiero y por qué cuántas preguntas simples sirven para empezar a escribir -lo que sea- pero escribir.

viernes, 26 de agosto de 2011

Pájaros, árboles, corazón


Algumas proposições com pássaros e árvores que o poeta remata com uma referência ao coração

Los pájaros nacen en la punta de los árboles
Los árboles que yo veo en vez de frutos dan pájaros
Los pájaros son el fruto más vivo de los árboles
Los pájaros empiezan donde los árboles acaban
Los pájaros hacen cantar a los árboles
Al llegar a los pájaros los árboles engordan se mueven
dejan el reino vegetal para pertenecer al reino animal
Como pájaros se posan las hojas en la tierra
cuando el otoño cae veladamente sobre los campos
me gustaría decir que los pájaros emanan de los árboles
pero dejo esa forma de hablar a un novelista
es complicada y no va bien con la poesía
ni ha sido aún aislada de la filosofía
Yo amo los árboles principalmente a los que dan pájaros
¿Quién es quien los cuelga de las ramas?
¿De quién es la mano la innúmera mano?
Yo paso y se me transforma el corazón


De Ruy Belo, poeta nacido en Portugal en 1933. Soy el culpable de la traducción.


domingo, 21 de agosto de 2011

Corre, niño, corre



AGUJA: Los niños no hacemos huelgas
no saqueamos tiendas ni violamos a nadie.
No podemos hacerlo y por eso no nos temen
no lo necesitamos y por eso nos odian.
No hay empresas de niños
gobiernos de niños
sindicatos ni mafias de niños.
Nos crían para idiotas eternos,
inocentes, débiles, dispersos,
amantes del peluche y de la risa insensata.
Eso les conviene: por eso su ciencia busca
crear al niño ideal
pero nadie inventa al padre ideal. Estamos solos.
Date cuenta. Deja el campo minado de la infancia.
Crece y echa todo en la hoguera del desprecio.
Si eres niño, sal corriendo
o cavarás todas las zanjas
o pisarás todas las minas
o pelearás todas las guerras.
Si mueres, tus huesos parecerán los restos
de un banquete, porque eso son. Si vives
serás violado, mutilado y condenado
a aprender lo que a nadie le interesa:
un libro de colegio es el botadero de las mentiras adultas.
Deberás cuidar lo que nadie aprecia.
Deberás bailar la música inaudible.
Te tocará la peor parte, si algo te toca
así que mejor huye, nunca olvides que eres niño:
peor que decir negro, decir mujer o judío.



Te distraen con muñecos y colores
para que mueras feliz: ¡mejor escapa!
---------


De mi obra Superpopper, que recientemente montó Guadalupe Vivanco.
La foto es de Fermín Fleites de la puesta que dirigió Jorge Villanueva.

sábado, 13 de agosto de 2011

Un poema de Eduardo Carranza



El olvidado

A Jorge Gaitán Durán



Ahora tengo sed y mi amante es el agua.
Vengo de lo lejano, de unos ojos oscuros.
Ahora soy del hondo reino de los dormidos;
allí me reconozco, me encuentro con mi alma.


La noche a picotazos roe mi corazón,
y me bebe la sangre el sol de los dormidos;
ando muerto de sed y toco una campana
para llamar el agua delgada que me ama.


Yo soy el olvidado. Quiero un ramo de agua;
quiero una fresca orilla de arena enternecida,
y esperar una flor, de nombre margarita,
para callar con ella apoyada en el pecho.


Nadie podrá quitarme un beso, una mirada.
Ni aún la muerte podrá borrar este perfume.
Voy cubierto de sueños, y esta fosforescencia
que veis es el recuerdo del mar de los dormidos.



Eduardo Carranza, Colombia, 1913-1985. Buen poeta. La web tiene sus datos, yo solo este poema.

lunes, 8 de agosto de 2011

Superpopper en 200 palabras


Acabo de ver Superpopper, una obra mía, dirigida por Guadalupe Vivanco con actores del noveno ciclo de la ENSAD y la verdad que la puesta me ha fascinado. Desconcertante, sexual, violenta, ingeniosa, sorprendente. Sus actores no solo manejan el texto sino que además lo bailan, lo mueven, lo hacen corpóreo. La historia de los niños asesinos en un manicomio infantil, cruzada con el cómic que ellos creen parte de su vida real, se cuenta como debe ser, fragmentada, fantasiosa y a la vez sangrienta. Me podría quejar de un par de cosas como el manejo vocal –problema de muchas puestas y actores peruanos- o la pobreza de recursos –lo que sería injusto siendo esto un montaje de fin de ciclo con mínima producción- pero me quedo con lo bueno: la riqueza del trabajo actoral y la creatividad del equipo que Vivanco explota al máximo. La construcción de personajes y el profesionalismo del montaje habla muy bien del nivel de la ENSAD, cuyos egresados animan el mundo del espectáculo nacional. Me quedo con Brunella y Aguja (Luccia Méndez y Smith Sarmiento) sin desmerecer a los demás actores, que también merecen ser felicitados por su entrega y talento. Felicitaciones y muchas gracias.


domingo, 31 de julio de 2011

Dígame usted.


"Usted sabe que mis habilidades como secretaria son insuperables. Si no dígame quién, qué otra secretaria, incluso graduada de Alas Rex Ona, acataría semejantes órdenes. Por cierto he descubierto un nuevo catálogo de gruñidos en la página web de los emos rosa internacionales. Ahora, cuando me pida que imite a un tiranosaurio rex lo haré con profesionalismo y también con realismo. Sin embargo, debo decirle que usted debe visitar a un especialista porque ese proyecto suyo es muy extraño. Nunca conocí a un hombre que quiera escribir los sonidos. Ellos suenan, señor Méndez, escribirlos con precisión es imposible. Debí renunciar cuando intentó escribir mi pedo. Sí, eso mismo, señor, ¡debí renunciar! o denunciarlo a usted por ser un esquizofrénico voluntario, un deforme vocal y mental, un bastardo. A ver, escriba usted mismo sobre sus propios pedos.


Un pedo, señor Méndez, es una acción involuntaria. No sabe la vergüenza que tuve cuando eso me pasó en su oficina y en vez de hacer como que nada había ocurrido usted quiso que lo repitiera y escribía pru pru pru en su pantalla de escritor desequilibrado o guionista le llaman. Y escuché muy bien sus ataques de risa cuando me retiré a buscar los paños marca Tentebrinila, seca rápido dura más (¡debe saberlo!) en mi escritorio y secar así mis lágrimas. Usted rio, se carcajeó, chilló, golpeó su escritorio, gritando pru pru pru. Debí renunciar, debí extender mi mano en forma de puño y volarle por lo menos dos dientes, señor Méndez. ¡Usted se cagó de risa!"
Cecilia Podestá, dramaturga y poeta (Ayacucho, 1981) ha publicado recientemente un libro de cuentos titulado De cabeza sobre el pasto amarillo. Esto es un fragmento de su cuento Señor Méndez.

lunes, 27 de junio de 2011

De la duda


Loada sea la duda! Os aconsejo que saludéis
Serenamente y con respeto
A aquel que pesa vuestra palabra como una moneda falsa.
Quisiera que fueseis avisados y no dierais
Vuestra palabra demasiado confiadamente.

Leed la historia. Ved
A ejércitos invencibles en fuga enloquecida.
Por todas partes
Se derrumban fortalezas indestructibles,
Y de aquella Armada innumerable al zarpar
Podían contarse
Las naves que volvieron.

Así fue como un hombre ascendió un día a la cima inaccesible,
Y un barco logró llegar
Al confín del mar infinito.
¡Oh hermoso gesto de sacudir la cabeza
Ante la indiscutible verdad!
¡Oh valeroso médico que cura
Al enfermo ya desahuciado!

Pero la más hermosa de todas las dudas
Es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza
Y dejan de creer
En la fuerza de sus opresores.

¡Cuánto esfuerzo hasta alcanzar el principio!
¡Cuántas víctimas costó!
¡Qué difícil fue ver
Que aquello era así y no de otra forma!

Suspirando de alivio, un hombre lo escribió un día en el
Libro del saber.

Quizá siga escrito en él mucho tiempo y generación tras generación
De él se alimenten juzgándolo eterna verdad.
Quizá los sabios desprecien a quien no lo conozca.
Pero puede ocurrir que surja una sospecha, que nuevas experiencias
Hagan conmoverse al principio. Que la duda se despierte.

Y que, otro día, un hombre, gravemente,
Tache el principio del libro del saber.
Instruido
Por impacientes maestros, el pobre oye
Que es éste el mejor de los mundos, y que la gotera
Del techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona.
Verdaderamente, le es difícil
Dudar de este mundo.
Bañado en sudor, se curva el hombre construyendo la casa
En que no ha de vivir.

Pero también suda a mares el hombre que construye su
Propia casa.
Son los irreflexivos los que nunca dudan.
Su digestión es espléndida, su juicio infalible.
No creen en los hechos, sólo creen en sí mismos. Si llega el caso,
Son los hechos los que tienen que creer en ellos. Tienen
Ilimitada paciencia consigo mismos. Los argumentos
Los escuchan con oídos de espía.

Frente a los irreflexivos, que nunca dudan,
Están los reflexivos, que nunca actúan.
No dudan para llegar a la decisión, sino
Para eludir la decisión. Las cabezas
Sólo las utilizan para sacudirlas. Con aire grave
Advierten contra el agua a los pasajeros de naves hundiéndose.
Bajo el hacha del asesino,
Se preguntan si acaso el asesino no es un hombre también.
Tras observar, refunfuñando,
Que el asunto no está del todo claro, se van a la cama.
Su actividad consiste en vacilar.
Su frase favorita es: «No está listo para sentencia.»
Por eso, si alabáis la duda,
No alabéis, naturalmente,
La duda que es desesperación.

¿De qué le sirve poder dudar
A quien no puede decidirse?
Puede actuar equivocadamente
Quien se contente con razones demasiado escasas,
Pero quedará inactivo ante el peligro
Quien necesite demasiadas.
Tú, que eres un dirigente, no olvides
Que lo eres porque has dudado de los dirigentes.
Permite, por lo tanto, a los dirigidos
Dudar.




Texto de Bertolt Brecht, poeta y dramaturgo alemán, en traducción que se reproduce muchas veces en la web sin indicar quién la hizo.

viernes, 24 de junio de 2011

Cómo se llama este poema?


De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos

está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca

está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.


Mario Benedetti.

miércoles, 15 de junio de 2011

Padre es el que no calla



LA HISTORIA UNIVERSAL SEGÚN PAPÁ.

Mi cuerpo está formado por todas las masacres

Desde mi cabeza parten barcos
en los que viaja el germen
de todas las revoluciones
y
si te fijas bien
arden en mis ojos un centenar de banderas

Ahora soy solo la televisión y su crisis
pero
en aquellos tiempos
también podía cantar esa canción tuya
la de todas las palabras que conoces
sin echar mucho de menos
el mendrugo de oscuridad que me sostenía.

Ahora es tarde
la película está a punto de terminar
cierro los ojos y esta vez sí
desapareces.


Del libro Canción de Vic Morrow de Jaime Rodríguez Z. (Lima, 1973). Feliz día del padre a todos.

lunes, 13 de junio de 2011

Demasiado poco tiempo en 350 palabras


Demasiado poco tiempo es una obra de David Ives o, mejor dicho, diez obras cortas de este autor que cuentan historias tan diversas como la breve vida de una mosca de pantano o la dudosa existencia de un doble que nos acompaña en este mundo. Si uno toma a la ligera estas piezas (reunidas por David Carrillo para la primera puesta de Plan 9 en el Teatro Larco) podría creer que son solo simples sainetes para llenar la noche, y con eso bastaría para verlas, pues David –el director- sabe llenarlas de gracia y explotar a sus actores para arrancarle carcajadas al público. Pero estas obras, que parecen sketches de Saturday Night Live, van mucho más allá. Con sorna e inteligencia, David –el autor- trata muchos temas profundos escondidos tras las tontas angustias y fantasías de las personas de hoy: La urgencia por ser feliz ante la brevedad de la vida, el ser que elegimos -y no el que nos toca- para poder lograr esta felicidad, la necesidad de Dios para justificar nuestros absurdos esfuerzos cotidianos, el amor y la muerte -tan presentes como el propio misterio de la existencia- o la banalidad como una condena que solo el amor puede redimir. David –el autor- hace reír pero sus situaciones a la vez hacen pensar, y más al cobrar vida no solo en el diálogo sino en la propia forma teatral: parlamentos que se repiten hasta que cobran sentido o hacen avanzar la historia, personajes que mueren y resucitan buscando un sentido vital, actores que duplican lo que otro hace hasta dejar claro que todo es posible y todos somos todos, etc. David –el director- las monta pasando de puntitas sobre tantas ideas y logra crear, donde pudo haber un denso pantano filosófico, un estanque lleno de situaciones divertidas y desconcertantes. Si defiendes tu lógica más de lo que amas a tu alma, esta puesta te parecerá una pastrulada. Si quieres divertirte y dejar que el teatro te ponga a pensar mientras ríes, tienes que verla. Todos los actores se lucen. Manuel Gold brilla. Yo me quedo con Carlos Galiano.

martes, 7 de junio de 2011

La tía de Carlos en 200 palabras.

La tía de Carlos es un clásico de la comedia popular, esa que se monta para hacer reír y que el cine multiplica por mil desde comienzos del siglo XX. Escrita por Brandon Thomas hace 120 años, tiene lo que el gran público exige para pasarla bien: travestismo, equívocos, gags, cartas que enredan y resuelven y ninguna pretensión de ser edificante. Rocío Tovar, que conoce bien a nuestro público masivo –y sabe darle lo que le gusta- le agrega una puesta fastuosa (con ese fasto circense televisivo que tanto pega hoy) y una excelente selección de actores, que incluye a la admirada Wendy Ramos: bufos que trajinan casi dos horas a todo tren, burlándose no solo de ellos sino de la misma comedia, que juega a ser montada por un grupo de juglares irreverentes (aunque este juego de teatro dentro del teatro no se desarrolla tanto como me hubiera gustado). Una vez más Rocío Tovar satisface al público dándole risas y estrellas y, de contrabando, la amarga sensación de que todos somos crédulos, de que nos creemos lo que nos pintan más que lo que nos dicta el instinto. Un sentimiento realmente oportuno en tiempo de elecciones. Chapeau, Pablo Saldarriaga.

jueves, 21 de abril de 2011

Tipos de directores de teatro


He visto muchos tipos de directores de teatro, y los que no he visto me los han contado. Y ninguno de estos tipos asegura el éxito ni el fracaso. Pero al menos, con ver y oír me he divertido mucho.

Hay el director que grita y putea al actor a ver si así entiende. (Ruegas por sus hijos).

Hay el que da indicaciones por media hora o más, hasta que el actor se relaja, o se duerme, o se olvida la letra, o llega el estreno mientras él sigue hablando…

Hay el que escucha y escucha con devoción y dulzura, y luego te dice que hagas lo contrario y te convence solo con decírtelo con devoción y dulzura.

Hay el creativo que cambia toda la obra y te hace sentir metido en un proceso genial.

Hay el creativo que cambia toda la obra todos los días y te hace sentir el tormento de no fijar nunca nada.

Hay el que dice tú sabes, tú puedes, déjate llevar, y con eso logra algo que tú como actor desconoces pero disfrutas como el sexo a oscuras con alguien desconocido.

Hay el que te dice déjate llevar y luego te grita por no haber adivinado lo que él quería que hagas.

Hay el que no dirige y solamente pasa la obra y la pasa y la pasa y no indica nada y la obra crece sola, como una semilla. Aunque se tuerza muchas veces. O se caiga.

Hay el que se preocupa de tonterías todo el tiempo –el color del pelo, la mueca que haces al terminar esa frase, ¡los zapatos del personaje secundario!- y sin embargo tiene éxito.

Hay el que dirige como en la tele, por segmentos, exagerando la emoción y sin preocuparse de tu proceso.

Hay el que se preocupa tanto de tu proceso que más que director parece que has ido a terapia.

Hay el que se divierte y se ríe en los ensayos aunque luego del estreno el público nunca se ría. Y se sigue riendo al fondo de la sala hasta la última función.

Hay el que llega con ideas preconcebidas y te convence de creer que las has creado tú.

Hay el que llega sin ideas y confía en que las imágenes aparezcan.

Hay el que usa el libreto todo el tiempo y lo mira más que a sus actores.

Hay el que tira el libreto y no le preocupa lo que cambias sino lo que haces sentir.

Hay el que vive maniatado por la producción y no pide ni fósforos para no gastar. Y hay el que pide todo como si el productor fuera Donald Trump.

Hay el director que actúa en el papel protagónico y no le importa si los demás lo hacen bien.

Hay el director que se complace con el tono que tú le pongas a tu personaje y el otro, el que te marca hasta los tonos y te hace sentir que no has entendido nada.

Hay el director que trabaja con jóvenes para tener una larga estela de seguidores que van tras él como si fuera tras una diva hollywoodense de los 30, y despotrica y maldice y crea una capilla de adoradores a los que la obra, la verdad, les importa un bledo.

Hay el director que odia a todos sus actores y así puede crear mejor. Hay el que se acuesta con todos los actores para crear mejor pero, si no crea mejor, ya no le importa tanto.

Hay el que todo lo anota. Hay el que todo lo olvida.

Hay directores hombres y directoras mujeres pero en esta tipología eso no importa, y en el teatro tampoco.

Hay los que solo piensan en detalles, hay los que piensan en todo, hay los que descuidan los detalles y hay los que descuidan todo.

Hay directores que aman lo que crearon y hay otros que quieren huir y olvidarlo, sin importarle a ninguno de los dos si hicieron algo genial o miserable.

Hay directores inolvidables para el actor pero olvidables para el público, y viceversa.

Hay directores amigos, directores padres, directores borrachos o sentimentales. Los hay volátiles, dispersos, suicidas, febles, despóticos, obedientes, rugientes, zen, solidarios, explosivos, empáticos, felices y tristes. Y todos son el mismo. Y son uno cada día o son varios a la vez.

Hay un director por cada millón de personas. Hay un millón de personas dentro de cada director.


En la foto, Paata Tsikurishvili.

domingo, 17 de abril de 2011

La palabra quieta



Jamás podrás cortarte el dedo con los bordes filudos de un iPad, ni con un Kindle, ni con ningún libro electrónico.
Jamás podrás acumular dentro de tu Kindle los boletos del micro que te llevó a esa primera cita, a tu primer día de trabajo, al atardecer en Barranco donde conociste esa canción.
Nunca podrás arruinar el texto de un iPad con tu lapicero sufriendo esa doble sensación de arruiné mi libro pero a la vez ahora hay ideas mías dentro de él.
Nunca podrás doblarle una esquinita para marcar algo que ya no recuerdas qué es.
No podrás leer dos hojas al mismo tiempo con la emoción de que se te cierren por accidente.
No te sorprenderás encontrando una nota, un dibujito, una postal.
No olerás –como en un libro- la hoja que pusiste a secar y se perdió, o el perfume de la mujer que te lo regaló, o el olor a tabaco que le impregnaste entonces, cuando fumabas.
No verás iPads ni Kindles acumularse sobre tus mesas, en tus anaqueles, en el escritorio, compitiendo con el lomo para llamar tu atención.
Nunca podrás arrancarle una hoja en blanco para tomar notas urgentes, ni meterlo doblado en tu cartera, ni matar un mosquito con él, ni cometer esos sacrilegios inocentes que solo se viven con las cosas queridas.
Nunca encontrarás un huequito en él, como nunca encontraste en un libro la polilla al final del agujero.
No te darán alergia. No te obligarán a lamerte el dedo. Nunca sentirás que mientras tú estás acá, donde sea que estés, él está en un punto fijo, esperando por ti, extrañando la tensión de tus pulgares para evitar que se cierre.
Nunca lo usarás de almohada. 
Nunca te torcerán la espalda llenándote la mochila. 
Nunca arderán por ti.


miércoles, 13 de abril de 2011

La voz que corta


Soy la muchacha mala de la historia


Soy

La muchacha mala de la historia
La que fornicó con tres hombres
y le sacó cuernos a su marido.

Soy la mujer
que lo engaño cotidianamente
por un miserable plato de lentejas,
la que le quitó lentamente su ropaje de bondad
hasta convertirlo en una piedra
negra y estéril
Soy la mujer que lo castró
con infinitos gestos de ternura
y gemidos falsos en la cama

Soy
la muchacha mala de la historia.


Poema de María Emilia Cornejo, peruana.

martes, 5 de abril de 2011

Cerrado y dicho.


Te agradezco todo lo que me has dado.
Lo bendigo y te lo devuelvo con amor para que lo repartas, lo guardes, lo hagas fuego.
Prometo aprender del recuerdo del dolor, que es otro dolor en sí mismo.
Prometo recordar las sonrisas, los libros, las historias bien contadas.
Prometo llevarme las palabras de mis amigos, las canciones de mis hijas y los silencios de mi madre.
Prometo volver hecho pura energía para cuidar a mis hijas y a las mujeres que amé y me enseñaron que amar es sentir todo y no tener nada.
Las despedidas fueron lo más terrible. Aprendí que todo lo que me dabas era solo material de desecho, cosas regaladas para ser perdidas, recuerdos absurdos atados a una vida llena de sentido.
¿Volveré a ver amanecer? ¿Volveré a sentir alegría? ¿Volveré a querer?
Te devuelvo lo mejor porque me diste todo con cariño, Dios, hasta lo malo.
¿Pagué mis culpas? ¿Lloré creyendo que no merecía el dolor?
Te devuelvo todo menos las preguntas. Porque las dudas son mías, y me hacen puro, y a la vez que me hacen sufrir, me iluminan la sonrisa.
Vuelve a darme lo que quieras. Sé que el tiempo ha pasado para mí.


lunes, 4 de abril de 2011

El torrente deshecho




V
Ven y apoya tu semblante
sobre mi semblante yerto,
para que en una se fundan
las lágrimas que vertemos.
Tu corazón contra el mío
aprieta en abrazo estrecho,
para que abrasarlos pueda
la llama de un solo fuego.
Y cuando de nuestro llanto
corra el torrente deshecho
sobre la llama que ardiente
va nuestro ser consumiendo;
y cuando ciña mi brazo
tu talle leve y esbelto,
en un transporte de dicha
espiraré satisfecho.


Un detalle, una minucia, apenas unos versos de L’intermezzo del poeta romántico alemán Heinrich Heine.