miércoles, 19 de mayo de 2010

Queremos que pase el temblor.



Recuerdo que yo escribía Los gusanosaurios, una serie cómica para pre púberes que contaba las aventuras de tres tontos que formaban una banda musical y tocaban covers rockeros en español. Fondo musical de este recuerdo, Mi novia tiene bíceps.

Recuerdo luego una mujer maravillosa, más blanca que un fogonazo, pidiéndome que le ponga una canción con la cual le provocaba desvestirse bailando. Fondo musical: Zoom.

Recuerdo un comercial muy bueno anunciando que volvía la banda que no se había ido nunca. Suena detrás: De música ligera.

Recuerdo a un amigo muy querido, en una borrachera –inusual en mí- contándome los engaños de una mujer a la cual yo ya le conocía todas las mentiras, más de las que él mismo usaba para demolerla. Soundtrack: Ella usó mi cabeza como un revólver.

Recuerdo la primera sonrisa de la última mujer. Nos dijimos palabras terribles luego, y hoy endulzamos nuestro café el uno al otro. Pista sonora: Cosas imposibles.

Lo que hay en una cabeza no se sabe lo que es, pero está hecho de algodón, acero, mármol, papel, cera, telarañas, madera ardiente y palabras. Lo que hay en tu cabeza, Cerati, y lo que dejaste en las nuestras, está hecho de mucho más. Que la vida te trate suavemente.

domingo, 9 de mayo de 2010

El primer Nobel




Buscando un poema que leí de niño en El tesoro de la juventud encontré una mención a Sully Prudhome, el primer escritor en recibir un Nobel. Muy interesante. Van tres poemas suyos que robé del blog A media voz. Los tres en una versión de Max Grillo.


El búcaro roto

El vaso donde muere esta verbena
un golpe de abanico lo rompió
el golpe lo debió rozar apenas,
pues ni un leve ruido se advirtió.
Mas no obstante, la leve rozadura
fue rajando el cristal muy lentamente
y con avance invisible y muy seguro
completamente roto lo dejó.

El agua ha huido, gota tras gota
y el jugo de las flores se ha secado ya
nadie nota la leve rajadura
mas no lo toquéis, está quebrado.

Así también la mano más amada
rozando el corazón hace una herida;
y el corazón, después, por sí se rompe
y la flor de un amor pierde la vida.

A los ojos del amor sigue intacto
pero siente crecer, tan resignado
la herida cruel que lleva allá en su fondo
Mas no lo toquéis: ¡el búcaro roto está!


Si yo pudiese ir a decirle...

Si yo pudiese ir a decirle:
«Es tuya; no me inspira ni siquiera amistad;
ya no quiero a esa ingrata,
pero está pálida y delicada:
cuida de ella, por compasión.

«Escúchame sin celos,
pues el ala de su fantasía
no ha hecho más que rozarme.
Sé cómo su mano rechaza,
pero sabe ser dulce para los que ama.
No la hagas nunca llorar.»

Serena venganza

A ti, que cuando yo tenía la edad en que otros son alegres,
me causaste dolor suficiente para hacerme poeta.
A ti, por quien, a esa edad en que vivir es una fiesta,
yo contemplé mi vida a través de las lágrimas;
no te guardo rencor.
Todo terminó lo mejor posible,
y ahora el porvenir se dispone a vengarme.
La flor se marchita al implacable volar de los días.
La gloria surge y perdura en cielos inmutables.
Hubo un tiempo en que sólo tú
eras para mí el mundo entero,
pero después he hundido la sonda en el infinito,
y mi alma se incorpora al inmenso universo.
Y, en tanto que los años te revelan las penas,
el tiempo, que erige un pedestal a la belleza del verso,
barrerá tu figura como una forma vana.


martes, 4 de mayo de 2010

Ella pide sin parar



Ella le dijo regálame un beso y él la besó luego le dijo regálame tu pelo y se cortó un mechón para ella divina hermosa sonriente diciendo después regálame tus labios para que él la vuelva a besar hasta que atardeció y le dijo al oído con dulzura regálame tus dedos y él la tocó suavemente por debajo de la ropa y ella regálame tu voz regálame tu aliento regálame tus brazos regálame tu cerebro hasta que lo dejó sin aire pálido primero morado luego regálame tus ojos y ya ahora regálame tu corazón le está diciendo mientras se lo come como una manzana delante de las cámaras del noticiero regálame tu vientre regálame este poquito de aire que me bebo de tus pulmones dice ella y el camarógrafo enfoca la sangre y nosotros corremos corremos corremos como locos en cualquier dirección.

sábado, 1 de mayo de 2010

Adiós, fibra y plata


Desmonto mi ampliadora: me paso a digital.
La venderé, junto con su lente nuevecito; un lente prístino y una linda ampliadora alemana que le compré al mítico Wilhelmi.
Guardo los papeles que aún no uso y que tal vez, en laboratorio prestado, usaré. Fibra, papel checo, Kodak, Ilford...
Boto los químicos, guardo sobres para virar al sepia, viradores al selenio y polvos así, mágicos y pestilentes pero que me alegraron tantas noches de música y pensamiento.
Qué risa me dan ahora las botellas de fuelle y el foco amarillo, qué risa y qué pena.
Me paso a digital, muchachos.
Bandejas compañeras, disculpen, me acordaré siempre de ustedes; enfocador fastidioso, a ti también te extrañaré. Gracias pinzas por salvarme los dedos, gracias paleta por sacar las gotas de cada copia recién lavada, Y a ustedes, que aparecen de repente como un montón de mariposas, tiritas de prueba con mil fotos que copié, archivé, vendí o regalé, tiritas de prueba con ojos de desconocidos, fragmentos de camisas, rincones de un paisaje perdido en el XX, tiritas de prueba en 6 grados de 3 segundos cada uno, no sé qué decirles. Ya dudé si botarlas o no. Y a todos esos cartoncitos negros sujetos de un alambre torcido, un clip estirado, a todos, hoy incomprensibles, gracias. Gracias incluso a estos dos ladrillos sobre los cuales ponía un vidrio y cartones recortados para el misterioso dodge and burn.
Por ustedes ennegrecí las ventanas, oxidé los ductos del lavadero y me fui a dormir oliendo a revelador. Ah, maravilla del tiempo, que te lo comes todo para darnos hambre y te lo robas todo para darnos más. Los extrañaré, utensilios del secreto, como extraño aún las mañanas en que me levantaba para que contemplemos juntos, el sol y yo, las copias de anoche. Las imperfectas, las dolorosas, y las exactas, esas que cargaba con respeto y con dos manos. Así extrañaré olores, segundos, agitaciones, y el respeto con que mi hijita me pedía entrar al santo laboratorio. La practicidad me dice que he ganado un poco de espacio, pero la nostalgia me impide definir con claridad qué es lo mucho que perdí.

jueves, 11 de marzo de 2010

Un punto de luz


Gracias por hacer lo que nunca te pediría. Por perdonar lo imperdonable. Por seguir al lado como un ángel incansable. Por las promesas no dichas, por los excesos contenidos, por el tiempo que se acumula en capas hasta crear un color único, indescriptible. Por seguir ayudándome a cargar esta hoja ligera y dolorosa que es la vida. Gracias por enseñarme a ser agradecido, a caminar en fila sabiendo que hay una hormiguita, siempre, un paso adelante, y otra más un paso atrás. Gracias. Que un punto de luz te enseñe el camino en los días buenos y en las peores noches. Un punto de luz, la mejor de las miradas.

sábado, 13 de febrero de 2010

Pablo Neruda también cumplía años

ODA AL TIEMPO

DENTRO de ti tu edad
creciendo,
dentro de mí mi edad
andando.
El tiempo es decidido,
no suena su campana,
se acrecienta, camina,
por dentro de nosotros,
aparece
como un agua profunda
en la mirada
y junto a las castañas
quemadas de tus ojos
una brizna, la huella
de un minúsculo rio,
una estrellita seca
ascendiendo a tu boca.
Sube el tiempo
sus hilos
a tu pelo,
pero en mi corazón
como una madreselva
es tu fragancia,
viviente como el fuego.
Es bello
como lo que vivimos
envejecer viviendo.
Cada dia
fue piedra transparente,
cada noche
para nosotros fue una rosa negra,
y este surco en tu rostro o en el mío
son piedra o flor,
recuerdo de un relámpago.
Mis ojos se han gastado en tu hermosura,
pero tú eres mis ojos.
Yo fatigué tal vez bajo mis besos
tu pecho duplicado,
pero todos han visto en mi alegría
tu resplandor secreto.
Amor, qué importa
que el tiempo,
el mismo que elevó como dos llamas
o espigas paralelas
mi cuerpo y tu dulzura,
mañana los mantenga
o los desgrane
y con sus mismos dedos invisibles
borre la identidad que nos separa
dándonos la victoria
de un solo ser final bajo la tierra.


jueves, 4 de febrero de 2010

Protégeme, escritura.

Cuando yo era niño mi educación fue católica y tengo mucho que agradecerle no a las jerarquías sino a la gente brillante y limpia que me transmitió valores, afectos e impulsos que hasta hoy me definen y me hacen bien. Yo, que era un chiquillo con un cuaderno bajo el brazo, creí siempre en el poder de La Palabra, pero para mí la palabra no era solamente la Biblia sino todo lo que se había escrito en el mundo, porque por alguna extraña extensión de sentido me imaginaba que si la Biblia la había escrito Dios, todo lo escrito en el mundo lo escribía Dios, y uno no era más que un downloader, un transcriptor, una antena. Era muy niñito para cosas así, pienso ahora, pero lo tenía todo tan claro.
Con esa idea venía otra: la del poder de lo escrito. Todo lo que se escribía tenía un poder, al menos lo invocaba porque algo quería, y ese poder era mayor o menor según mil circunstancias fantásticas de mi cabeza nueveañera. Y por eso me sorprendió cuando alguna vez, durante algún problema, mi abuela me habló de el texto más poderoso que conocía. No rezaba mi abuela, le bastaba con leer y punto. Y me lo leyó. Y lo invoqué hace poco, cuando alguien que quiero mucho estuvo en peligro, y sentí que funcionó, y esta semana salgo a agradecerlo y a pagar el bien que nos dieron. Y empiezo a hacerlo difundiendo este texto, este escudo, esta mano gigante y cuidadosa. El salmo 91. Recuérdalo cuando el río ruja y las rocas lluevan, cuando los rayos pretendan tocarte, cuando la tierra se ponga al revés. Y si te cuida, no lo pagues con maldad sino con sinceridad, entrega y buenas acciones. En eso sigo pensando como hace fú.


LA SEGURIDAD DEL QUE CONFÍA EN DIOS

La protección divina en medio de los peligros

1 Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
2 di al Señor: "Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío".

3 Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
4 te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.

5 No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
6 ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.

7 Aunque caigan mil a tu izquierda
y diez mil a tu derecha,
tú no serás alcanzado:
4c su brazo es escudo y coraza.

8 Con sólo dirigir una mirada,
verás el castigo de los malos,
9 porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo.

10 No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
11 porque él te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus caminos.

12 Ellos te llevarán en sus manos
para que no tropieces contra ninguna piedra;
13 caminarás sobre leones y víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes
1
4 "Pues a mí se acogió, lo libraré,
lo protegeré, pues mi Nombre conoció.
15 Me llamará, yo le responderé
y estaré con él en la desgracia.
16 Lo salvaré y lo enalteceré.
Lo saciaré de días numerosos
Y haré que pueda ver mi salvación".

martes, 26 de enero de 2010

Me diviertes.


Me divierte esa linda niña que no tiene ni diez años y ya se unió a muchos grupos de facebook. Me divierte lo mal escritos que están. Me divierte que sean tan divertidos y tantos, que aún me quede sin citar otros 20. Pero acá van algunos (y no contaré que tú creaste uno):

  • Yo nunca he llegado a terminar una goma de borrar,antes se me pierden!(Y)!
  • Yo tambien uso los dedos para hacer sumas simples.
  • yo tambien e dicho "yo no fui" pero si fui yo.
  • Mamá miraaa. Mama mira ma. MAMA NO ME ESTAS MIRANDO ! MIRAAA.
  • odio ponorme alcohol en las eridas
  • "Una Coca por favor" "Esta bien Pepsi?" "Esta bien dinero del monopoly?!
  • Yo tambien dije "todo el mundo" y eran 3 personas.
  • cuando era niño solo compraba la cajita feliz por el juguete :D.
  • Odio ese Mini-ataque al corazon cuando pienso que perdi algo !! :O.
  • Yo tmb me acabo de enterar q el OK dado vuelta es una PERSONITA!
  • Yo también tengo que decir todo el abecedario para saber donde va una letra.
  • 100PRE CUANDO M ACUESTO EMPIEZO A PENSAR Y M TRMINO DURMIENDO 2HS MAS TARDE.
  • MI MAMA TAMBIEN ME DIJO : HAY DIOS MIO SEÑOR DAME PACIENCIAA! xD.
  • yo tambien dije''mi Mamá me va a matar y alfinal NO ME DIJO NADA!'

Pero el más lindo y esperanzador es este:

  • yo llegare al 2013 y los mayas no lo impediran ¡¡.

Me diviertes.



El logo faceboom es el título de un libro de Juan Faerman que analiza con sorna las redes sociales.


domingo, 24 de enero de 2010

Pare de pensar

Qué condena es pensar, nada más pensar, abres el diario y ves lo del terremoto en Puerto Príncipe y piensas en los 70 mil muertos y se supone que todos aplastados pero de inmediato piensas en 70 mil formas diferentes de morir, miles aplastados, miles ensartados, miles asfixiados, ahogados, quemados, infartados, y de cada grupo piensas mil variantes, por ejemplo de los aplastados. Aplastado por la mitad del cuerpo atrapado por ese edificio del cual casi te salvas, aplastado por la pared llena de fotos de ese nieto que viene mañana de visita, aplastados por el techo que acabamos de pintar, aplastado por la pared del colegio donde yo, parado, esperaba que salieras para regalarte una flor dibujada en un naipe, aplastado por darte la vuelta para jalar a tu hermano al que acabaste aplastando tú, aplastado de arriba, de lado, de abajo, dormido, bañándote, bailando, riéndote mientras dices es un temblor nada más mamá, no corras abuela, ya va a pasar, aplastado por los que corren en una escalera de la universidad que tal vez no se derrumbó pero igual moriste, qué horrible es pensar y en ese momento seguir pensando, ojalá se salve, corre abuela no me hagas caso, este pie sobre mí es la chica que amo, que todo se pierda menos este dibujo, terrible pensar, terrible seguir pensando en ese momento pero más horrible que pensar -porque de eso estamos hechos- más horrible la muerte con sus muros, sus escaleras y sus pisos sin fin.

jueves, 21 de enero de 2010

Solamente un milímetro

Tapaditos de grasa y de descuido corporal, de rollos, de granos, de suciedad, despeinados, mezquinos, abandonados, deteriorados, gordos, huachafos, tristes con rabia, alegres con desconfianza, desordenados, flojos, crédulos, lerdos, inconsecuentes, desmemoriados, indiferentes, irrespetuosos, feos, agresivos, angurrientos, mansos, improvisados, superfluos, suicidas (de tan asesinos) degenerados, amantes de la ignorancia, prejuiciosos, impositivos, irresponsables, torpes, presumidos y lo peor de todo: mentirosos. Mentirosos porque dicen que quieren ser lo contrario de todo esto, lo opuesto de sí mismos, como si pudieran dejar de ser humanos, como si su bajeza fuera una nave en llamas de la que pueden saltar. Pero si alguno lo lograse estaría bendito. Porque cualquiera que se eleve un milímetro sobre estas características, sobre estas taras, sobre estas maldiciones, brillará.

martes, 19 de enero de 2010

Y clic y clic y clic


La magia de las fotos está en creer que todo se puede quedar así, tal como está allí, sin tiempo, sin deterioro, tú junto a mí, tu brazo en el mío, los dos en ese paraíso, el sol en lo alto, las hojas verdes, las verdades, el amor.
El dolor de las fotos es eso también, saber que ya no hay nada de tanto que hubo y que, como el río famoso del filósofo antiguo esa imagen es irrepetible. Porque la foto, aunque la vuelvas a tomar un segundo después, ya no es la misma foto y el que te sigue queriendo ya no te quiere igual y el que antes te adoraba hoy tú me entiendes.
Yo elijo que te quedes conmigo, elijo que todo siga como está, elijo ser feliz en este encuadre, con esta luz y poniendo esta cara. Yo siento que detrás hay un pozo turbio, un sismo postergado, un dolor incomprensible. Pero también sé que detrás de las fotos no hay nada, que están en blanco y eso me calma porque así me quiero quedar, en blanco, quieto, sonriente, brillante y no mate por favor, descansando tranquilo en la paz de este infinito clic.


La foto es de Eman Haram. El título de un parlamento de la pieza Elsa Schneider de Sergi Belbel.

miércoles, 13 de enero de 2010

Desfondado

Soy el cántaro quebrado, para siempre vacío. Ayer fui útil y hoy soy despojo, jardín de arañas, nido de palomas. Perdí el sentido, la alegría y el nombre. Parezco capaz de contenerlo todo pero en mí sólo caben suspiros y palabras. Háganme trizas, llénenme de olvido: quiero volver al barro primigenio de donde nacemos los cántaros, el polvo, la sal y los hombres tristes.

El cuadro es de William-Adolphe Bouguereau.

miércoles, 6 de enero de 2010

Antes de que me olvide.



Esta navidad hablábamos con Alicia sobre Papá Noel. Ella –y otras niñas de su cole, de entre ocho y nueve años- dudan. Así me lo dijo.


(TRANSCRIPCION TEATRAL. PAPA Y ALICIA JUEGAN EN EL SUELO. PAPA PREGUNTA ALGO, CASUALMENTE).

PAPA

Alicia, qué le pediste a Papá Noel?

ALICIA (DULCE Y SIN MIRARLO)

No sé papá… igual que algunas amigas… tengo mis dudas…

PAPA

¿Qué dudas, hijita?

ALICIA

Es que sospecho, papá… (SE PONE DE PIE Y SEÑALA CON EL DEDO A SU PADRE, ACUSADORA Y CON VOZ SERIA) Sospecho que Santa Claus… ¡ERES TU!

(MUSICA DRAMATICA. PAUSA. EL PAPA RESPONDE CALMADAMENTE)

PAPA

Alicia, ¿tú crees que yo gastaría un montón de dinero en juguetes para que tú estés feliz?

(ALICIA DUDA. VUELVE A SEÑALAR A PAPA CON EL DEDO)

ALICIA

Ya ves… CREO QUE ERES TU!!! Esta Navidad estarás pegado a mí y NO NOS SEPARAREMOS, ¿entendiste?

PAPA

Como tú digas.

(TRANSICION)


Y es que, como hablamos luego, para ella era difícil dejar de creer en ese viejito de rojo, porque Alicia tuvo en sus manos algo que nadie tocó nunca.

- Papá, yo tuve en mis manos la prueba de su existencia! (sic).


Cuando tenía cinco años, en Nochebuena y mientras jugábamos en el patio esperando que llegue Papá Noel, algo cayó al suelo y tintineó sobre las losetas. Alicia lo recogió. Era un llaverito –como esos de peltre o bañados en plata que le regalan a uno en el juego del amigo secreto de la oficina- y había caído del cielo, obviamente, pues ese patio no tenía techo. Alicia lo recogió. Miramos al cielo boquiabiertos y nadie dijo nada. Ella solo susurró:

Es… ¿es??? ¡Es…!

Lo guardó y seguimos jugando pero, a decir verdad, mirábamos al cielo más seguido. En un momento de distracción, algo más cayó, sonoramente: una llave antigua, como esas que todo el mundo guarda por ahí, pero grande, oxidada, usada. Alicia la recogió y dijo con certeza:

-Ha pasado Papá Noel y se le ha caído la llave de su casa. Va a tener que tocar el timbre.


Esa Navidad llegaron los regalos de Santa Claus, como siempre. Ella los agradeció, guardó llavero y llave y nunca más habló del tema hasta la siguiente Nochebuena.

-Creo que hoy devolvemos esto, -dijo de pronto esa noche y, de entre los miles de objetos de todo calibre que atiborraban sus cajones, sacó el llavero y la llave ensartada en él. No es nuestro.


Lo puso al pie del árbol, jugó y cenó sin intención de espiar y, en efecto, luego de llegar los regalos, llavero y llave desaparecieron. Pero hasta ahora ella recuerda haber tenido en sus manos la prueba de su existencia, y hasta ahora nadie en la casa encuentra para esto ninguna explicación.

domingo, 3 de enero de 2010

2010, interior, toma uno


Veo que este año me tocará trabajar y dedicarme a mis chicas. No vender más boletos a la eternidad y si alguien viene conmigo, dejar que viaje pero en el estribo. Pocos paraderos. Pasajeros en tránsito. Vivir el día y no dejar que el futuro me traicione. Y frecuentar amigos y compartir los triunfos y escribir, escribir, ESCRIBIR. ¿Alguien necesita ayuda?

Haré con el año lo que e e cummings hizo con la puntuación.


i carry your heart with me

i carry your heart with me(i carry it in
my heart)i am never without it(anywhere
i go you go,my dear; and whatever is done
by only me is your doing,my darling)
i fear
no fate(for you are my fate,my sweet)i want
no world(for beautiful you are my world,my true)
and it's you are whatever a moon has always meant
and whatever a sun will always sing is you

here is the deepest secret nobody knows
(here is the root of the root and the bud of the bud
and the sky of the sky of a tree called life;which grows
higher than the soul can hope or mind can hide)
and this is the wonder that's keeping the stars apart

i carry your heart(i carry it in my heart)


Y bailaré salsa, como el profesor de mi academia de salsa que muere a diario y morirá siempre, enamorado, en otro incendio.




miércoles, 30 de diciembre de 2009

Sé grande.


Canto eremita sin autor reconocido, descubierto en manuscritos árabes.

Cuando sientas que todo cambia y que deseas vivir mejor, hazte grande.
Sé grande.
Gigantesco.
Los gigantes aún existen: dentro de nosotros.
Para ser como ellos, busca gente grande que te haga crecer, con su cariño y con su ejemplo. Hombres que te cuiden pero te pongan a prueba, que te aprecien pero maldigan tus fallas, que estén siempre allí pero nunca deseen hacerte sombra.
Recuerda siempre entonces que si quieres ser grande, debes empezar sintiéndote pequeño.
El viento te dirá para qué.
Para reconocerlos.
Es fácil.
Los grandes te acompañan, no te roban tiempo.
Los grandes te cuidan, no te exigen imposibles.
Los grandes se preocupan de lo hecho y nunca de lo dicho.
Y lo principal: los grandes quieren que seas grande. Si te mantienen pequeño, entonces... no son grandes.
Junto a estos gigantes podrás aspirar a más.
Que te hagan contemplar de pie sobre la palma de sus manos el horizonte imposible de atrapar desde tu altura.
Que te entreguen el aire puro, la grandeza de miras, lo relativo de toda altura.
Sólo quiere crecer el que alza la cara, el que cree en un cielo y aspira a tocarlo alguna vez.
Imítalos. Sé grande. Sé gigante. Y si no encuentras alguno, crece mirando a los de tu altura. En algo son mejores, para algo los trajo la vida, algún poder tienen que tú no consigues aún.
Sé de todos los tamaños y siéntete siempre bien.
Siéntete pequeño.
Siéntete igual.
Y ante los pequeños, siéntete un gigante. Para que crezcan con tu ejemplo. Para que sus tonterías, sus insultos, sus tensiones, sus mentiras y su amargura se evaporen en el fuego del perdón. Ese fuego que solamente se ve desde el punto más alto.
Sigue a un grande y serás grande. Respeta a tus iguales y serás más grande. Perdona a los pequeños y te agigantarás.

Reconstrucción: Ian Andrews.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

No la envuelva, me la llevo así.



Si hay algo que disfruto es el regalo de la soledad.
Poder elegirla sin culpa. Poder vivirla sin causar pena. Poder recibir un "¿prefieres estar solo?" sin sentirme mal y sin que la otra persona lo haga porque soy un antisocial o no quiero a nadie o me debo estar muriendo de pena o cualquiera de esas cosas.
No.
Merezco la soledad cuando la elijo.
Después de vender campañas, asistir a reuniones, lanzar todo tipo de ideas y escribir muchas cosas más, merezco mis diez minutos en la oficina, mi paseo por el parque húmedo, mi noche a solas, mi abandono dulce y silencioso.
No entiendo a los que regalan un ipod y luego no paran de hablarte.
Entiendo a quienes se callan y miran lo mismo que tú, sin tratar de transmitirte sus neuras ni sus malas ondas ni sus perturbaciones.
Te aconsejo callarte. Te aconsejo de vez en cuando amar de lejos: no es malo. Te aconsejo cuidar al solitario y querer al abandonado, pero también respetar el silencio ajeno cuando el otro lo desea y le ha costado ganárselo.
Duro trabajo identificar cuál de los solitarios necesita compañía y cuál necesita, tan solo, una palmada en la espalda y oírte respirar en paz al verte llegar, al verte partir.
Feliz Navidad.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Mía, me emocionaste.


Mía termina el colegio. Toga y birrete. Gran ceremonia. Discurso. Lágrimas. Bichitos miraflorinos bajo el toldo que solo tocan a los papás y se van sin picarnos. Chicos con ganas de quedarse en el cole para siempre pero también ganas de no volver a levantarse temprano ni pasar horas en una silla dura. Ya van a ver. Hablan de las huellas que deja cada persona, de los profesores y de los papelitos, los apodos, los patas. (No hablan de amor, locura ni vicios, pero ahí está la vida escondida bajo esas túnicas como manteles y esos sombreritos como bandejas). El recuerdo del relajado, del fresh, del chato, del yo no fui, de la artista que se dormía en clase, del pañalón, del payaso que te curaba el mal humor, del rojo, de la mona, la che, la modelo, la pipol… De tantas cosas que se viven a esa edad, a toda edad. Y que nos conmueven en las ceremonias, creadas para eso mismo: Para recordarnos el valor de lo vivido y lo por venir, para entender que siempre llegarán cosas buenas y para darnos cuenta de que cada año acaba una prom. La prom del cole, la de los amigos, la de esta edad. Tu hija de 9 o la de 15 o la de 19 no serán las mismas el próximo año, así que disfrútalas y aprecia el tiempo, ríelo mucho y cuando se detenga -que para eso también se crearon las ceremonias, para detenerlo- cuando se detenga, llora. Y si eres el papá, llora pero finge con dignidad que uno de los bichitos de la noche miraflorina se te ha parado en el ojo. Y di oh, demonios! como decía uno de ellos, para que una profesora te corrija y te obligue a decir oh, rayos! Como siempre ha sido. Como siempre será.


martes, 15 de diciembre de 2009

Sin moño, por favor.

La navidad es una cosa y los regalos son otra. Siempre lo he sentido. A mí me tiene sin cuidado lo que me dan, creo que me gusta simplemente ser recordado y sorprendido. A veces me dan prendas que no son las que uso, pero acabo usándolas porque me pongo todo, lo que sea, y si es dado con cariño mejor. A veces adornos que no uso o libros que no leo, pero los agradezco feliz. Soy buen pobre, así que pongo en aprietos a quien me pregunta qué quiero. ¿Qué quiero? Tonterías. Un tajador eléctrico o mejor aún, uno mecánico como esos de oficina antigua. Un lector de todo tipo de tarjetas fotográficas, compact flash, sd, etc. de los más simplones. O un cuaderno de La despensa. Un polo. Un lapicero. Definitivamente no aprecio tanto tener como dar y recibir. Así que intercambiemos afecto, abrazos, energía, tiempo, perdones y sonrisas. Eso es la navidad, ¿no? Una fecha donde lo más importante no se puede envolver.

Claro, mis hijas no piensan lo mismo. Tendrían que ver la lista a Papá Noel. Feliz Navidad.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Patria es el lugar donde uno ama


Llegué a este país por primera vez, por tierra, acompañando la gira de una obra de teatro que yo había escrito, con actores entrañables, con gente de primera. Recuerdo Guayaquil con exactitud enfermiza: las paredes infestadas de grillos, la lluvia caliente, el ron, la sonrisa de Isabella, las funciones, el murciélago en la lavadora, el estero, la carne en palito, la cola en funda. Recuerdo que luego conocí Quito, donde sentimos frío y asombro.
Meses después volví a este país, a una isla paraíso llamada Jambelí, para tratar de arreglar un romance que ya estaba demasiado roto y del que paradójicamente nació lo mejor que me había pasado hasta entonces.Años después el trabajo me volvió a traer y te conocí en Quito. Llegaste con la sonrisa limpia, una carta muy arrugada y ganas de burlarte de todo. Fuimos amigos hasta que el tiempo nos puso un límite y las barreras se rompieron, como nuestra piel esa última noche. Recuerdo en desorden haber ido contigo a Galápagos, haber volado a buscarte en Manta –donde me mostraste la casa quemada- y habernos reencontrado en Guayaquil. Aquí vimos cantar a Mercedes Sosa en una tarde lluviosa. Aquí escuchamos con cariño a mi primo el suicida creador. Aquí comimos bien, dormimos mucho y nos amamos más. En Quito oímos al cantante que volvería a sonar cuando salimos de la clínica, años después, con una hija en brazos. En Quito también vimos un desfile de año nuevo lleno de muñecos destinados al fuego que se nos grabaron como símbolo del futuro. En Salinas compartimos el mal tiempo y el mar. Y ahora que paseo por la noche tibia me acuerdo de todo eso, perdido como una carta doblada que se refunde entre los papeles de un cajón que se desprecia. Aquí me han pasado cosas, y me abisma recordarlas, y me duele haberlas perdido, y me alegra darme cuenta de que no las olvidé.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Los astronautas vuelven



Yo tenìa nueve años cuando el Apolo 11 alunizó. Eduardo Adrianzén, con un par de años menos, recuerda el evento como todos los que éramos niños, en su obra El día de la luna, con una mezcla de terror, maravilla y cinismo. Todo era posible, desde los ovnis hasta la guerra nuclear. Desde la ouija hasta la luna.
Selene reaparece cuando en el teatro Los Grillos, a los 18 años y dirigido por Sara Joffré, me toca actuar en una obra de un autor francés que no recuerdo llamada La máquina del teatro, traducida por ella, de unos fascículos que llegaban con el sello de ASSITEJ. Y así ha vuelto mil veces más hasta que esta semana recibí una postal de mi amiga, mi queridísima Charo, desde Estados Unidos, con un astronauta en ella y una frase pidiéndome recordar esa obra.
Así se llamaba, Charo: La máquina del teatro. Y aunque no recuerdo el nombre del autor, recuerdo buena parte del libreto y te transcribo la bella canción que, versionada por Joffré, cantábamos como podíamos:

Los cosmonautas
nos quitaron la luna

y el viejo sueño
desapareció.

Por todo lo alto
se la halló

vacía

y nada más

que un desierto quedó.

Desierto helado
de polvo pesado

desierto gris
para tiempos inciertos

fuego y arena
para tiempos grises,

tiempo desierto para el porvenir.


A eso le sumo el interesantísimo libro de mi amigo y pupilo Giuseppe Albatrino, Caminando en la luna, y siento que la luna me llama. Te llamaré.