lunes, 20 de noviembre de 2006

De repente un día


De repente un día me di cuenta de que había mentido demasiado. A mí, a la gente que amaba, a todos. Y pensé: no voy a hacerlo más.
De repente me di cuenta de que el tiempo me desesperaba y me pasaba la vida haciendo listas de propósitos, de pendientes, de tonterías.
De repente me di cuenta de que hacía lo mismo con el dinero, con el amor y con la vida: los desperdiciaba.
Y dije nunca más.
Y empecé a volcar todo en este blog para sentirme en paz diciendo la verdad. Menos observado. En calma. Sin deudas de paz para mí mismo.
De repente escribir un blog es una falsa manera de creerse sensato, inteligente y en control.
De repente vuelvo a equivocarme. Pero he decidido intentar.
Sensatez, inteligencia y control. Para allá vamos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

¿César tu sientes o piensas más que sientes?

César dijo...

Yo creo que pienso pero me gana la emoción. La verdad, todo me gana. ¿Qué piensas de eso?

negra dijo...

y por que mentiste tanto durante tanto tiempo?

Anónimo dijo...

desde hace cuánto tiempo no mientes, o crees que ya no mientes?

Anónimo dijo...

Dilecto de María: qué gusto que ya cumpliste con el sueño del blog propio. Te visitaré a menudo, un abrazo (Adrianzén)

Anónimo dijo...

bienvenido a una de las formas modernas de saber que te sobra (o alcanza) el tiempo para saber que eres moderno y que puedes dar forma a bienvenidas tan erráticas como tu simpático blog

miliodebolengo es mi gato, miauuuuu dijo...

vale decir que no te creo?
sentir cuando debes pensar y pensar cuando lo primero?

si mal no recuerdo laguna vez alguien me hablo sobre la conciencia culposa y sus consecuencias... que pas corazón nos estamos olvidando de ciertos teoremas?

Tutto dijo...

Todos mentimos....,confesárselo al engañado(a) por voluntad propia es el acto más veráz de arrepentimiento.
Creo que a la larga no se puede engañar al sujeto que te mira en el espejo..
la sensatez es buena.. igual que el blog.. éxitos